Estados Unidos retrasa tres meses las restricciones a Huawei

Ante la preocupación de los usuarios y las compañías estadounidenses, Washington decidió postergar hasta agosto la prohibición a Huawei.

Por Carlos Alfredo Ordoñez

Washington decidió el lunes retrasar por tres meses las polémicas sanciones que le prohiben a Huawei utilizar componentes y software de Estados Unidos.

En un contexto de guerra comercial entre ambos países, el presidente Donald Trump decidió la semana pasada prohibir las exportaciones de productos tecnológicos estadounidenses a ciertas compañías que son consideradas "un riesgo" para la seguridad nacional.

La medida apuntó sobre todo al grupo tecnológico Huawei.

El gigante Google, cuyo sistema Android equipa a gran parte de los teléfonos inteligentes del mundo, causó revuelo el domingo al anunciar que tendrá que cortar los puentes con Huawei.

Esto privaría al grupo chino de acceder a ciertos servicios de Android y sus famosas aplicaciones Gmail o Google Maps.

La decisión también afecta a una gama de compañías estadounidenses, desde proveedores de software hasta fabricantes de semiconductores que suministran a Huawei.

Ante esta situación, las autoridades estadounidenses parecieron intentar calmar los ánimos postergando hasta agosto la entrada en vigor de las sanciones.

Así, se busca dar tiempo a Huawei y a sus socios comerciales para adaptarse a la medida.

"Esta licencia general temporaria da al sector el tiempo para organizarse de manera diferente y al Departamento (de Comercio) la posibilidad de determinar las medidas apropiadas a largo plazo", dijo el secretario de Comercio, Wilbur Ross, citado en un comunicado.

Ello permitirá que los usuarios de Huawei continúen utilizando sus equipos con normalidad, al menos por el momento.

Huawei AFP

Monitorean la situación

En tanto, un portavoz de la cartera china de Relaciones Exteriores, Lu Kang, dijo que Pekín sigue muy de cerca la situación y que "apoyará a las empresas chinas para tomar las medidas legales pertinentes con el fin de defender sus legítimos derechos".

Huawei, cuya sede está en Shenzen, sur de China, es además muy dependiente de los suministradores extranjeros: cada año, compra por 11 mil millones de dólares en componentes a grupos del sector estadounidenses, sobre un total de 67 mil millones de gastos en suministros, según el diario japonés Nikkei.

Washington teme que sea un "caballo de Troya" de China.

Por su parte, el fundador de Huawei, Ren Zhengfei, advirtió a Estados Unidos que está "subestimando" a su compañía y que los planes del gigante de las telecomunicaciones en su programa de tecnología 5G no se verán afectados por las decisiones de Washington.

Ren Zhengfei, fundador de Huawei Ren Zhengfei, fundador de Huawei. / AFP

Presente en 170 países, Estados Unidos lo sospecha de espionaje a favor de Pekín, que habría contribuido en gran medida a su irresistible expansión internacional.

Washington ya ha prohibido a sus militares utilizar equipos de Huawei, que niega enérgicamente todo espionaje.

*Con información y videos de AFP

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