Señalan necesidad de unificar esfuerzos para atender a familias migrantes que viven “tragedia y caos”

El llamado de Estados Unidos para la región centroamericana y México es que frene la migración irregular de sus habitantes hacia territorio de ese país.

Por Nancy Alvarez

En el marco de la situación que se vive en la frontera sur de Estados Unidos, donde cientos de familias han sido separadas tras ingresar de forma irregular a territorio estadounidense, y luego de las recientes visitas de funcionarios de ese país a Guatemala para resaltar que el éxodo debe cesar, el tema de la migración fue analizado hoy en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas.

Mauro Verzeletti, director de la Casa del Migrante, aseguró que las personas que deciden viajar hacia Estados Unidos, sin contar con la documentación necesaria, están viviendo momentos de "tragedia y caos", especialmente en el caso de niños niñas y adolescentes, pues están siendo víctimas de detenciones violatorias al derecho superior de su protección.

Con las acciones realizadas bajo la política migratoria de “tolerancia cero”, Estados Unidos mantiene un discurso enfocado en frenar la migración desde la región centroamericana, al demostrar que las personas “no tendrán suerte” a partir del momento que llegan de forma indocumentada a ese país, pues serán detenidas y trasladadas a centros de detención y albergues.

Para el sacerdote, en las acciones de la nación norteamericana los migrantes se expresa un claro lenguaje xenofóbico y racista.

Además, consideró que el mensaje trasladado ayer por la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, con relación a que las personas pidan asilo “en el primer país seguro que alcancen” genera confusión, pues si en realidad fuera puesto en práctica el tema del asilo, según los convenios internacionales, las personas no deberían ser deportadas, sino que se iniciaría un debido proceso y solo cuando este se acabe ese deberían ser retornadas.

“Es un discurso contradictorio por parte del Gobierno norteamericano, por un lado dice que es importante el asilo, pero los están deteniendo y deportando sin darles condiciones adecuadas para llevar los procesos”, manifestó.

En tanto, Carol Girón, coordinadora regional de Políticas y Programas de Misioneros Scalabrinianos en Guatemala, se refirió a cómo se ha dado el tema de los flujos migratorios en los últimos años.

Según dijo, la situación ha cambiado en cuanto a las estrategias de traslado, los costos, y los peligros. “La empresa de coyotaje, como si fuera empresa de viajes, ofrece distintos paquetes, precios y modalidades para llegar a Estados Unidos. El costo de que se endurezca la situación en las fronteras lo siguen asumiendo las personas migrantes”.

Además, la entrevistada resaltó que temas de violencia, pobreza, desempleo y falta de desarrollo económico influyen en que los habitantes de los países del Triángulo Norte de Centroamérica y México migren, por lo cual deben atenderse estos flagelos.

“Si las causas estructurales en nuestros países no cambian, la migración seguirá ocurriendo porque un ser humano necesita buscar sobrevivencia”, aseguró.

Abandonados a su suerte

La difícil situación que viven los migrantes inicia con las condiciones que enfrentan en sus propios países y que los motivan a salir de ellos, continúa con su detención durante el trayecto para llegar a Estados Unidos y se mantiene, e incluso se agrava, al ser retornados, pues el futuro para ese momento se vuelve opaco en muchas ocasiones.

Hay personas que son detenidas al momento de cruzar la frontera de Estados Unidos, quienes vienen a Guatemala incluso con deudas porque les pagaron grandes cantidades a los “coyotes” para que los llevaran a aquel país, también presentan una gran crisis en la que pueden perderlo todo, expuso Girón.

Añadió que hay otras que ya tenían una vida hecha en Estados Unidos cuando fueron detenidas por las autoridades migratorias y deportadas, por lo cual dejaron a su familia allá. “Ellos no quieren quedarse en Guatemala, sino regresar”.

A esta delicada situación que enfrentan los migrantes también se refirió Verzeletti, quien dio a conocer que la Casa del Migrante albergó a cuatro de los 11 núcleos familiares que arribaron ayer al país procedentes de Estados Unidos.

El avión aterrizó en la Fuerza Aérea Guatemalteca. Los migrantes deportados fueron recibidos por personal de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (Sosep) que los atendió e hizo los trámites correspondientes, pero tras finalizado este proceso las familias quedaron en la calle.

A algunas las esperaban sus parientes, otras se movilizaron por sí solas hacia sus lugares de origen, pero según el sacerdote, hubo cuatro que tuvieron que ser rescatadas por delegados de la Casa del Migrante, ya que no tenían a dónde ir.

Ante esa realidad, el padre pidió que de parte de las autoridades guatemaltecas exista mayor sensibilidad con las personas cuando son retornadas al país “de forma tan violenta por parte del gobierno norteamericano”.

Aunque no hay cifras exactas sobre el tema de los migrantes por tratarse de viajes irregulares, se ha mencionado que la cifra de personas que salen diariamente de Guatemala en busca de mejores oportunidades en otros países podría ser de hasta 400 personas, dijo el entrevistado.

La situación es compleja y eso se refleja además en el “muy alto” número de personas que son deportadas, ya que actualmente están ingresando entre 13 y 14 vuelos por semana al país con 100 personas en promedio a bordo, agregó.

Girón consideró que por ahora solamente hay en el país esfuerzos dispersos para la recepción de los connacionales, pues hay varias instituciones presentes, incluida la Casa del Migrante, pero todavía hace falta un programa que entreteja las acciones de la sociedad civil, el Gobierno y el sector privado en pro de la reintegración de las personas que son retornadas.

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