Nuevo juicio contra Erwin Sperisen comenzará este lunes en Ginebra

El exjefe policial guatemalteco ha reiterado su inocencia y ha asegurado que se considera un "preso político".

Por Nancy Alvarez

El exjefe de la policía guatemalteca Erwin Sperisen, acusado de diez ejecuciones extrajudiciales de reos, será juzgado de nuevo este lunes en Ginebra, en el tercer juicio en su contra después de dos condenas a cadena perpetua para intentar esclarecer su papel en esos asesinatos.

Sperisen, de nacionalidad guatemalteca y suiza, había sido condenado en 2015 en Ginebra por diez asesinatos: siete cometidos en 2006 durante una operación para retomar el control de la prisión de Pavón y tres entre un grupo de fugados de la cárcel del Infiernito, en 2005.

El exjerarca policial, que estuvo en prisión preventiva durante cinco años en una cárcel de las afueras de Ginebra, recuperó la libertad provisional en septiembre de 2017, después de que la más alta instancia judicial de Suiza anulara su condena a cadena perpetua y ordenara que el caso vuelva a ser examinado.

En una entrevista a la AFP la semana pasada Sperisen, director de la policía guatemalteca entre 2004 y 2007, reiteró su inocencia y dijo que se considera un "preso político".

"No se ha establecido la verdad, no se me ha querido atender, escuchar, soy un preso político, soy inocente", afirmó.

El tribunal federal, la máxima instancia judicial suiza, consideró que el proceso en contra de Sperisen debe ser revisado porque algunos testigos interrogados por escrito para el primer juicio en 2014 no fueron convocados para confrontarlos con el acusado en el segundo, celebrado en 2015.

Respaldo

Sperisen cuenta con el respaldo del expresidente de Guatemala entre 2004 y 2008, Óscar Berger, quien dijo que "la absolución de un criminal es una aberración, pero la condena de un inocente es una monstruosidad".

Berger sostiene que siete de los detenidos murieron en un enfrentamiento en la cárcel de Pavón.

La versión del gobierno entonces fue que los reos murieron en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, pero la Procuraduría de los Derechos Humanos alertó en un informe de 2007 sobre la posibilidad de ejecuciones extrajudiciales.

Debido a su nacionalidad suiza —su abuelo paterno era un ciudadano suizo que emigró a Guatemala— Sperisen no puede ser extraditado a Guatemala, país que lo requiere por las acusaciones de haber asesinado directa o indirectamente a esos reclusos en 2005 y 2006.

Sin embargo, la ley suiza permite juzgar a cualquiera de sus ciudadanos por crímenes cometidos en otro país.

Para la vista oral de este lunes, el Ministerio Público solicitó que se incluyan como testigos a dos investigadores de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

* Con información de AFP.

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