La cárcel Renovación I, antes conocida como “El Infiernito”, representó una apuesta millonaria del Estado para modernizar el Sistema Penitenciario. Con una inversión total de 4 millones 530 mil quetzales en arreglos, desglosada en Q3,175,000 para infraestructura y Q1,355,000 en mobiliario y equipo de última generación, se inauguró en noviembre de 2024 como una obra de seguridad. Diseñada para 250 reos de alta peligrosidad, prometía control total con circuito cerrado de cámaras y máquinas de rayos X.

Sin embargo, la fortaleza demostró ser frágil. Solo meses después, el sábado 18 de enero de 2026, un motín terminó con la instalación incendiada y destruida por los propios reos, reduciendo a cenizas la multimillonaria inversión en cuestión de horas. Este acto de desafío puso en evidencia la profunda crisis de control y gobernabilidad dentro de las prisiones, cuestionando la eficacia de las grandes inversiones en infraestructura sin una estrategia integral de seguridad y rehabilitación.

Ataques a policías
El motín derivó en una grave crisis de seguridad tras ataques coordinados contra agentes de la Policía Nacional Civil, que dejaron 9 policías ultimados y 10 heridos. Los hechos, atribuidos a la pandilla Barrio 18 -designada como grupo terrorista-, estallaron después de que las autoridades sometieron a su máximo líder, Aldo Duppie Ochoa, alias ‘El Lobo’ en la cárcel de máxima seguridad Renovación I, que fue destruida por los reos durante un motín.
Así fue anunciada la moderna prisión:
Pueblo de Guatemala y Sr. Presidente @BArevalodeLeon hago entrega oficial del Centro de detención de Máxima Seguridad para hombres “Renovación I”.
— Francisco Jiménez (@DoctorFJimenez) November 5, 2024
Acá cumplirán pena los procesados por delitos de impacto social con problemas de inadaptación extrema. 🫡#MinisterioDeGobernación… pic.twitter.com/WcEqDMIlLI
Retoman el control de la prisión:
