Alarma por la muerte de otra persona infectada con peste bubónica

El Centro Nacional de Enfermedades Zoonóticas afirmó que 17 de las 21 provincias de Mongolia corren el riesgo de ser afectadas por el brote.
Coronavirus en China
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El Ministerio de Salud de Mongolia informó este miércoles sobre la muerte de un habitante de la provincia de Hovd, infectado con peste bubónica, encendiendo las alarmas en el país asiático ante el riesgo de un posible brote de la enfermedad.

Citado por medios internacionales, Dorj Narangerel, jefe del Departamento de Relaciones Públicas y Vigilancia del organismo, detalló que la víctima, de 42 años de edad, fue encontrada junto a los cadáveres de dos marmotas que esta había comprado poco antes de su fallecimiento.

Tras dar el anuncio, el ministerio de Salud de Mongolia instó a los ciudadanos a no cazar esos animales y a no comer su carne para evitar la propagación de la peste bubónica.

Marmota
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Desde principios de año, en Mongolia se han tenido conocimiento de 12 casos sospechosos de peste bubónica, de los cuales cuatro fueron confirmados por pruebas de laboratorio.

El Centro Nacional de Enfermedades Zoonóticas afirmó que 17 de las 21 provincias mongolas corren el riesgo de ser afectadas por el brote.

Primera muerte

La primera muerte por peste bubónica en el país asiático se registró el pasado 14 de julio. La víctima, un adolescente de 15 años de edad, residente del suroeste del país, cayó enfermo después de comer un platillo elaborado con carne de marmota.

A principios del mes pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que estaba supervisando de cerca los casos de peste bubónica en la región, pero enfatizó que la situación no representaba una amenaza y que estaba “bien gestionada”.

Coronavirus en China
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Por su parte, las autoridades rusas exhortaron en ese entonces a los habitantes de las regiones cercanas a China y Mongolia a no cazar marmotas y a no consumir su carne.

En el siglo XIV, a la peste bubónica se le daba el nombre de “muerte negra”, y acabó con la vida de más de un tercio de la población europea.

El síntoma más conocido es la aparición de los llamados “bubones”, ganglios linfáticos infectados, agrandados y dolorosos, ubicados comúnmente en las axilas, el cuello, el fémur y la ingle.

Hoy en día, la enfermedad puede ser controlada y curada por completo si el paciente recibe el tratamiento médico a tiempo.

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