Macron se dirige al país para desactivar la crisis social en Francia

El presidente francés se reunía este lunes con actores sociales y responsables políticos, antes de dirigir un mensaje a la nación para buscar una salida a la crisis de los “chalecos amarillos”.

Por Carlos Alfredo Ordoñez

El presidente francés, Emmanuel Macron, inició el lunes por la mañana una reunión en el Elíseo con 37 personas, entre ellas el primer ministro Edouard Philippe y 12 miembros del gobierno, así como con sindicalistas, miembros de la patronal, presidentes de la Asamblea Nacional y el Senado y responsables locales.

Según la ministra de Trabajo francesa, Muriel Pénicaud, el mandatario va a presentar “medidas concretas e inmediatas”: se habla de un aumento de la pensión mínima de vejez, o una prima de movilidad para quienes usan un automóvil para ir a trabajar.

Emmanuel Macron, presidente de Francia Emmanuel Macron. Foto: AFP

Macron, que casi no ha hablado desde desde las violentas protestas y los inauditos enfrentamientos bajo el Arco de Triunfo, se pronunciará a las 12:00 (hora de Guatemala) desde el palacio del Elíseo.

Su intervención es considerada decisiva, 48 horas después de la cuarta jornada de manifestaciones de los “chalecos amarillos”, franceses sublevados contra la política fiscal y social del gobierno.

En este grave momento que vive la Nación”, el presidente va a consultar “al conjunto de las fuerzas políticas (…) y sociales, para escuchar sus voces, sus propuestas (…) y movilizarlas para actuar”, afirmó el palacio presidencial del Elíseo.

Macron, muy impopular, y que afronta la degradación de la economía de Francia debido a los bloqueos de carreteras y cierre de comercios, necesita una vía de salida para apaciguar la cólera que ha ganado a parte del país desde hace más de tres semanas.

Mea culpa

Tanto como medidas para mejorar los fines de mes de la gente, se espera de Macron un 'mea culpa'” por sus actos y palabras, “percibidos como arrogantes y de desprecio hacia las clases medias y populares” escribe el diario Libération.

En efecto, la fractura parece cada vez mayor entre una parte de Francia, que asegura no ser escuchada por las “élites” y que cataloga a Macron como “presidente de los ricos”.

Según indicó este lunes el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, los disturbios que han acompañado estas manifestaciones le costarán a Francia 0.1 % de su PIB. “Veo que esto tiene impacto en el extranjero, y no es bueno para la imagen de nuestro país”, dijo.

*Con información de AFP

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