El odontólogo Brayan Jiménez, quien dirigió durante seis años la Federación Nacional de Futbol de Guatemala (Fedefut), está más cerca de ser extraditado a Estados Unidos, por su implicación en un caso de corrupción denominado FIFAGate.

La Sala de Apelaciones de Femicidio emitió una resolución que tenía pendiente y detenía el traslado de Jiménez a Estados Unidos. Se trata de una acción de tres futbolistas retirados que lo acusaron de abuso de autoridad y denuncia falsa.

Los exfutbolistas Gustavo Cabrera, Guillermo Ramírez y Yony Flores habían planteado la acción el 8 de febrero de 2014. Luego fue ratificada el 10 de marzo de ese año. Los tres pretendían dejar sin efecto una sanción de la FIFA que los dejó suspendidos de por vida por amaño de partidos.

El caso de Jiménez

El doctor fue detenido el 12 de enero de 2016 en la zona 14. Era el guatemalteco más buscado desde el 4 de diciembre cuando a la justicia de Estados Unidos lo implicó junto a dirigentes deportivos latinoamericanos en un caso de corrupción y lavado de activos.

Junto con Jiménez fue involucrado también Héctor Trujillo, quien ostentaba el cargo de secretario general de la Fedefut y era magistrado suplente de la Corte de Constitucionalidad (CC), quien fue capturado en Florida, Estados Unidos el 4 de diciembre, mientras viajaba en un crucero con su familia. Luego fue liberado tras pagar una fianza de US$4 millones.

Jiménez aceptó ser extraditado ante el Tribunal Quinto Penal por lo que se espera que el presidente Jimmy Morales firme la extradición para entregarlo a las autoridades estadounidenses.

El médico es señalado del cobro de US$200 mil por los derechos de transmisión de los juegos de futbol de la selección, válidos para la clasificación del Mundial Rusia 2018.