Los yihadistas del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) se preparan para algo más que la guerra. Mientras las fuerzas especiales de Estados Unidos rodean la ciudad de Dabiq, un bastión terrorista en Siria, los combatientes esperan con armas al hombro el fin de los tiempos.

De acuerdo con una antigua profecía islámica, la ciudad de Dabiq, ubicada a unos 40 kilómetros al noreste de Alepo y 6 kilómetros al sur de la frontera con Turquía, será el escenario de la batalla final entre el islam y el cristianismo, misma que desencadenará el apocalipsis.

El sitio True News recuerda que en la escatología islámica se cree que Dabiq es una de las dos posibles ubicaciones para una épica lucha contra los "invasores cristianos", que culminará con una victoria musulmana.

AFP

Foto:

Algunos musulmanes creen que el profeta Mahoma "predijo" hace más de mil años que "la última hora" vendrá cuando el ejército islámico derrote "a los romanos" en Dabiq. Bajo este contexto, Estados Unidos sería la versión moderna del Imperio Romano, y los terroristas serían la fuerza islámica elegida.

Además de Dabiq, el Estado Islámico controla otras ciudades como Raqa, en Siria, y Mosul, en Irak, al tiempo que intenta detener la ofensiva estadounidense en Medio Oriente.