Entre sus efectos más comunes están el resecamiento, la pérdida de color, cambios en la textura, mayor fragilidad e incluso daño profundo en la fibra capilar.
Recomendaciones para proteger el cabello
Si quieres evitar daños severos y no tener que recurrir a soluciones drásticas, puedes seguir estas sugerencias para cuidarlo, especialmente en épocas de calor:
• Usa sombrero o gorra: Cubrir el cabello ayuda a bloquear directamente los rayos solares, funcionando como una barrera protectora.
• Mantén el cabello hidratado: Un cabello bien hidratado resiste mejor los efectos del sol y otros factores externos.
• Aplica protector solar capilar: Existen productos en spray o aceite diseñados para proteger e hidratar el cabello mientras lo cuidan del sol.
• Evita peinados muy ajustados y el exceso de humedad: No es recomendable sujetarlo con mucha tensión cuando está mojado ni mantenerlo húmedo por largos periodos.
• Enjuaga el cabello antes y después de nadar: Mojarlo previamente reduce la absorción de cloro o sal, y lavarlo después elimina residuos dañinos.
• Reduce el uso de calor extremo: Limita el uso de herramientas térmicas que puedan debilitar aún más el cabello.
