Lee también: Síndrome del sapo: el hábito silencioso que destruye el ambiente laboral
En las últimas semanas, diversas organizaciones veterinarias y refugios de animales han emitido una alerta sanitaria debido a un aumento inusual de contagios de Panleucopenia Felina. Aunque este virus, perteneciente a la familia de los parvovirus, ha existido por décadas, la virulencia y rapidez de los brotes detectados entre finales de 2025 y enero de 2026 han generado una preocupación global.

Los reportes más críticos provienen de El Salvador, donde instituciones como el hospital Chivo Pets y la Fundación Hogar Felino informaron de cientos de fallecimientos en lapsos de tiempo muy cortos. La situación no es aislada; en Estados Unidos, zonas como Texas y Carolina del Norte han reportado cuarentenas en refugios, mientras que en países como México y Argentina se ha instado a la población a extremar precauciones ante un comportamiento epidemiológico atípico.
Este virus ataca principalmente las células en división activa, como las de la médula ósea y el intestino, provocando una caída drástica de glóbulos blancos (leucopenia) y deshidratación severa. Es importante destacar que el virus es altamente resistente: puede sobrevivir hasta un año en superficies comunes, resiste desinfectantes convencionales y puede ser transportado por los humanos en la ropa o el calzado.
La recomendación primordial de los expertos es la vacunación triple viral felina. Ante síntomas como vómitos, diarrea con sangre o letargo extremo, el tiempo de respuesta médica es vital para la supervivencia del animal.
