Hace apenas unas décadas, muchos padres guatemaltecos hacían tareas consultando enciclopedias, grababan sus canciones favoritas en casetes, utilizaban teléfonos públicos para comunicarse con familiares y acudían a un café internet cuando necesitaban conectarse a la red.
Hoy, sus hijos crecen en un mundo donde TikTok, los videojuegos en línea, las videollamadas y la inteligencia artificial forman parte de la vida cotidiana.
La diferencia no solo refleja el avance de la tecnología. También muestra cómo ha cambiado la experiencia de ser padre en Guatemala.
Mientras generaciones anteriores se preocupaban porque sus hijos pasaran demasiado tiempo viendo televisión o jugando en la calle, hoy las conversaciones familiares incluyen temas como las redes sociales, la seguridad digital, el tiempo frente a las pantallas y el uso de herramientas de inteligencia artificial.
En el marco del Día del Padre, miles de hombres han tenido que adaptarse a una realidad muy distinta a la que conocieron durante su infancia y adolescencia.

De aprender a enseñar... y volver a aprender
Para muchos papás, la tecnología ha cambiado de forma acelerada a lo largo de sus vidas.
Muchos crecieron utilizando teléfonos fijos, buscando información en libros y enviando mensajes de texto desde celulares básicos. Ahora observan cómo sus hijos navegan con facilidad entre aplicaciones, plataformas digitales y herramientas que hace apenas unos años parecían impensables.
El caso de un padre guatemalteco de 44 años refleja una realidad cada vez más común, según comentó a Publinews.
“Cuando mis hijos empezaron a usar TikTok, yo apenas entendía cómo funcionaba. Pensaba que era solo para ver videos cortos. Con el tiempo me di cuenta de que también era una forma de comunicarse, aprender y entretenerse”, comenta.
Según explica, en más de una ocasión han sido sus propios hijos quienes le han enseñado a utilizar nuevas aplicaciones o a comprender algunas tendencias digitales.
“Cuando yo estaba en básicos, tenía que buscar información en libros o ir a un café internet. Ahora ellos encuentran respuestas en segundos desde el celular. A veces son ellos quienes me enseñan cosas nuevas a mí”, agrega.
Para este padre, la tecnología ha cambiado muchas dinámicas familiares, pero no la esencia de la paternidad.
“Antes mi papá me enseñaba a usar una grabadora, un teléfono o una computadora. Hoy yo intento enseñarles a mis hijos a usar la tecnología con responsabilidad”.

Los nuevos desafíos para los papás guatemaltecos
Uno de los mayores retos para los padres actuales es acompañar a sus hijos en un entorno digital que cambia constantemente.
Las redes sociales, los videojuegos en línea y las nuevas tecnologías han abierto oportunidades de aprendizaje y comunicación, pero también generan inquietudes relacionadas con la privacidad, la seguridad y el bienestar emocional de niños y adolescentes.
Por ello, especialistas en educación y crianza coinciden en que el acompañamiento sigue siendo fundamental.
Más que prohibir la tecnología, recomiendan conocer las plataformas que utilizan los jóvenes, dialogar sobre su uso y fomentar hábitos digitales saludables.
De los SMS a las videollamadas
La tecnología también ha acercado a muchas familias.
Lo que antes requería llamadas telefónicas, cartas o largas esperas, hoy puede resolverse mediante una videollamada o un mensaje instantáneo.
Muchos padres recuerdan los tiempos en que enviaban mensajes SMS desde celulares básicos o compraban tarjetas telefónicas para mantenerse en contacto con familiares que vivían lejos.
Ahora, aplicaciones como WhatsApp permiten compartir fotografías, videos y conversaciones en tiempo real.
La transformación también se refleja en la educación. Mientras generaciones anteriores recurrían a bibliotecas o enciclopedias para hacer tareas escolares, hoy gran parte de la información está disponible a través de internet y herramientas digitales.

Una misión que no cambia
En Guatemala, miles de padres han sido testigos de una revolución tecnológica que transformó la forma de comunicarse, aprender y relacionarse.
Han visto pasar los casetes, los teléfonos públicos, los cafés internet, los primeros celulares, las redes sociales y ahora la inteligencia artificial.
Sin embargo, más allá de los avances tecnológicos, hay algo que permanece.
Las herramientas cambian. Las plataformas evolucionan. Las generaciones se transforman.
Pero la misión de ser padre sigue siendo la misma: acompañar, orientar y estar presente en la vida de los hijos.
Del casete al TikTok, la tecnología cambió el escenario. Lo que no ha cambiado es el papel de quienes intentan comprender el mundo de sus hijos para caminar junto a ellos.

