Vecinos de la aldea La Palma, en el municipio de Río Hondo, Zacapa, se llevaron una sorpresa el pasado 2 de junio al observar varios anfibios de color amarillo intenso desplazándose por el sector.
Las imágenes rápidamente llamaron la atención debido a la llamativa coloración de los animales, lo que llevó a muchas personas a creer que se trataba de una especie poco común.
Sin embargo, especialistas del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) aclararon que se trata de un sapo conocido científicamente como Incilius luetkenii.

¿Por qué son amarillos?
Según explicó Daniel Ariano, especialista en bosque seco del Conap a Publinews, esta especie es nativa de la región y ha estado presente durante muchos años en el valle del Motagua.
Lo que llamó la atención de los pobladores fue el color amarillo brillante que presentan algunos ejemplares, especialmente los machos durante la época reproductiva.
“Es una especie común. Es el sapito de bosque seco. Siempre ha existido allí y los machos se ponen amarillos durante la temporada reproductiva”, explicó el experto.

No representan ningún peligro
El Conap también aclaró que estos anfibios no representan peligro para las personas.
La especie forma parte de los ecosistemas de bosque seco que se extienden desde el sur de México hasta el norte de Costa Rica y cumple una función importante dentro del equilibrio ambiental.
Los especialistas indicaron que los machos suelen diferenciarse de las hembras por algunas características físicas relacionadas con la reproducción, como los sacos vocales que utilizan para emitir llamados durante el apareamiento y unas almohadillas especiales en las patas delanteras que les ayudan durante el proceso reproductivo.
Habitantes naturales del valle del Motagua
Desde el Conap destacaron que el Incilius luetkenii es una especie nativa que forma parte de la biodiversidad característica del valle del Motagua y de las regiones de bosque seco de Guatemala.
Por ello, la aparición de estos llamativos sapos amarillos no corresponde a una invasión ni a una especie nueva, sino a un fenómeno natural asociado a su ciclo reproductivo, que cada año puede hacer que los machos adopten una coloración mucho más intensa y visible para quienes los observan.
