Tras los hechos violentos en Honduras, el presidente Bernardo Arévalo se pronunció desde el Palacio Nacional de la Cultura en relación a la zona fronteriza y la respuesta militar. El mandatario aclaró que los ataques ocurrieron en territorio hondureño, aunque reconoció que algunas víctimas cruzaron la frontera para recibir atención médica en Guatemala por razones humanitarias.
Es que la violencia volvió a estremecer el norte de Honduras la semana pasada. La madrugada del jueves 21 de mayo de 2026, al menos 19 personas fueron ejecutadas a balazos en el municipio de Trujillo, departamento de Colón, en lo que las autoridades describieron como un enfrentamiento entre bandas rivales del crimen organizado. El saldo total del día sumó 24 víctimas entre civiles y agentes de la Policía.


Zona fronteriza con Guatemala
La cercanía geográfica del hecho con Guatemala obligó al gobernante Arévalo a pronunciarse. Admitió que se registró una incursión no identificada hacia suelo guatemalteco, pero enfatizó que el Ejército respondió de inmediato. “Lo que usted ve es la reacción inmediata del destacamento que hace que esa columna de vehículos salga huyendo de territorio nacional porque la fuerza militar guatemalteca los repelió con fuego”, afirmó el gobernante.
Capacidad operativa en la frontera
El presidente presentó el episodio como una muestra de capacidad operativa de las fuerzas armadas y recordó un incidente previo en la frontera con México, donde un grupo de narcotraficantes mexicanos también fue repelido tras ingresar en territorio guatemalteco.
La situación mantiene en alerta a las autoridades de ambos países ante el avance del crimen organizado en la región fronteriza.
