El presidente Bernardo Arévalo alertó este martes acerca de la posibilidad de que Guatemala enfrente una canícula extendida y severa entre mediados de junio y principios de agosto, en el marco de un fenómeno climático global que podría afectar gravemente la producción agrícola del país. La advertencia fue emitida con base en informes de la Conred y el Insivumeh.
La canícula, período que normalmente implica una pausa en la lluvia, se prevé especialmente prolongada este año en meses que habitualmente son lluviosos. La ausencia de precipitaciones en esa época comprometería los cultivos y generaría situaciones de precariedad alimentaria en zonas específicas del territorio nacional, las cuales ya están identificadas en un mapa climático elaborado por las autoridades.

En riesgo los cultivos en la provincia
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y la Conred trabajan en una estrategia que contempla dos frentes: por un lado, la acumulación y preparación de granos básicos para abastecer a las poblaciones más vulnerables; por otro, el tratamiento de suelos para optimizar la captación de agua disponible durante el período seco.
Arévalo adelantó que la próxima semana ambas instituciones presentarán públicamente el plan integral diseñado para atender el fenómeno. “El próximo martes ya van a tener ustedes todos los detalles”, anunció el mandatario, quien subrayó que las acciones descritas son apenas una parte de lo que se está preparando.
El anuncio llega en un momento en que el corredor seco guatemalteco sigue siendo uno de los territorios más vulnerables ante las variaciones climáticas, con comunidades que dependen directamente de la cosecha para su subsistencia.
