Las intensas olas de calor que superan los 37 grados continúan impactando a la fauna silvestre en distintas regiones del país.
En Raxruhá, Alta Verapaz, un poblador documentó el momento en que una periquita cayó de un árbol de mango aparentemente afectada por las altas temperaturas.
Según el relato, el ave se encontraba desorientada y buscaba desesperadamente agua para sobrevivir en medio del sofocante clima que afecta a la región.
Las imágenes evidencian cómo las temperaturas extremas no solo afectan a las personas, sino también a los animales silvestres, que enfrentan dificultades para hidratarse y encontrar refugio ante el calor intenso.
Especialistas recomiendan colocar recipientes con agua en patios y áreas verdes para ayudar a aves y otros animales durante la temporada de altas temperaturas.
