El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que su reunión con el mandatario estadounidense, Donald Trump, fue “muy productiva y positiva”, tras un encuentro privado que se extendió por casi tres horas en la Casa Blanca y que concluyó con un almuerzo sin declaraciones conjuntas.
Horas después del encuentro, Trump publicó un breve mensaje en sus redes sociales en el que calificó la reunión con Lula como “muy buena” y aseguró que ambas naciones seguirán trabajando para fortalecer la relación bilateral, especialmente en materia económica y de seguridad.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en la Embajada de Brasil en Washington,Lula destacó avances en temasdecomercio bilateral,revisión de aranceles,inversión y cooperación en seguridad.Explicó que ambos gobiernos acordaron mantener conversaciones durante los próximos 30 días para construir nuevas reglas que permitan un comercio “más equilibrado y dinámico” entre las dos economías.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva

Brasil y EE.UU. cooperación contra el crimen organizado
En materia de seguridad, el mandatario brasileño señaló que se alcanzaron acuerdos para fortalecer el intercambio de información entre aduanas, mejorar el control de contenedores y coordinar operaciones conjuntas contra el tráfico de armas, drogas y lavado de dinero. Lula enfatizó que el combate al crimen organizado debe centrarse también en atacar sus estructuras financieras.
Sin embargo, el eje principal de su mensaje estuvo enfocado en lapolítica internacional y el nuevo orden global. Lula defendió el multilateralismo y afirmó que “la política de 2026 no puede ser la de 1945”, al insistir en la necesidad de reformar la Organización de las Naciones Unidas para adaptarla a un mundo con nuevos equilibrios de poder. En ese sentido,propuso ampliarelConsejo de Seguridadcon unamayor representaciónde países deAmérica Latina, África y Asia.

Respeto a la soberanía nacional
El presidente brasileño también defendió la soberanía de los pueblos y el diálogo como herramientas centrales de la diplomacia internacional. En ese contexto, reiteró su postura a favor de poner fin al bloqueo contra Cuba y expresó disposición para contribuir a una salida negociada. Asimismo, sostuvo que “la guerra no debe ser una opción” y que los conflictos globales solo pueden resolverse mediante la diplomacia y la negociación.
Lula concluyó que Brasil mantendrá una relación estratégica con Estados Unidos, sin dejar de fortalecer vínculos con otros actores internacionales, y reiteró que su gobierno seguirá apostando por el diálogo para construir puentes en un escenario global cada vez más complejo.
