El presunto capo guatemalteco Eugenio Darío Molina-López, alias “Don Darío”, señalado como líder de la organización criminal transnacional Los Huistas, fue arrestado en San Diego y presentado ante una corte federal el viernes 24 de abril de 2026.
Molina-López es acusado de encabezar una estructura dedicada al tráfico masivo de cocaína, con base en Huehuetenango, al noroeste de Guatemala, cerca de la frontera con México.
Su captura forma parte de la “Operación Unidad Guerrilla”, una investigación de varios años liderada por la Investigaciones de Seguridad Nacional, en coordinación con autoridades en Guatemala y la Fiscalía Federal en San Diego.
La acusación formal, presentada en 2019, incluye cargos por conspiración para distribuir cocaína con fines de importación ilegal hacia Estados Unidos, así como por tráfico en embarcaciones. En su comparecencia inicial, el acusado se declaró inocente.
En 2022, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que llevara a su captura, como parte del Programa de Recompensas por Narcóticos. Asimismo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo designó, junto a Los Huistas, bajo sanciones por narcotráfico.
Autoridades estadounidenses destacaron que esta operación evidencia la cooperación internacional para desarticular redes criminales que amenazan la seguridad regional. La próxima audiencia del caso fue programada para el 11 de mayo de 2026 en el Distrito Sur de California.
