La temporada del dengue en Guatemala tradicionalmente comienza en mayo, cuando la lluvia se establece en el territorio y simultáneamente proliferan los criaderos del mosquito. Sin embargo, este 2026 las sorpresivas precipitaciones de abril adelantaron el riesgo de los contagios. De acuerdo con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), ya se acumulan 5,998 contagios en lo que va del año, lo que ha encendido las alarmas entre epidemiólogos y vecinos de colonias y aldeas.
Los hospitales y centros de salud han atendido 4,373 casos, mientras que el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) reporta 1,625. La cifra total, aunque está alejada de los picos de años recientes. Para ponerlo en perspectiva, en 2024 se desbordó todo récord con más de 96 mil casos y 117 fallecidos, una crisis que obligó a declarar emergencia sanitaria nacional. En 2025, los números bajaron considerablemente: 48,278 casos y 5 muertes.



Disminución de los contagios
La doctora María Fernanda Velásquez, encargada de la Vigilancia de Arbovirosis del MSPAS, se refirió a los contagios del Aedes aegypti: “Realmente vemos una disminución respecto a los casos presentados en 2023 y 2024. Esos años fueron epidémicos en el país. La enfermedad es una enfermedad cíclica, porque sabemos que cada cierto tiempo, cada 4 o 5 años, se va a presentar una epidemia”, indicó.
Lo nuevo este 2026 es el factor climático. La lluvia fuera de temporada dejó charcos, recipientes olvidados y agua estancada en patios y terrenos baldíos desde abril. Entonces el mosquito ha comenzado a reproducirse.

El combate a los mosquitos
La doctora Velásquez insiste en que la solución está más cerca de lo que muchos creen. “De nuevo hacemos un llamado a la población para hacer la eliminación de criaderos”, reitera. Y detalla las acciones del Ministerio, que dirige Joaquín Barnoya: vigilancia de casos, atención en servicios de salud, eliminación de chatarra en casas, y, por último, las nebulizaciones.
Algunos consejos
El dengue se propaga de forma rápida y alejado de sus zonas habituales por efecto del cambio climático, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Usar repelente está entre las recomendaciones durante la temporada de lluvia para prevenir el dengue. Así también, retirar la basura de los patios y cubrir los depósitos de agua para evitar el estancamiento, que es donde crecen las larvas de los mosquitos.
La limpieza frecuente es clave en los hogares, las aulas en las escuelas, institutos y colegios, así como en las universidades sin olvidar las oficinas y lugares de trabajo.
“La principal forma de prevenir es eliminar los criaderos, que significa todo recipiente o balde, es decir, todo recipiente que pueda acumular agua en las casas se debe limpiar, lavar frecuentemente, es decir, una vez a la semana porque así logramos prevenir que se dé el que se complete el ciclo de vida del mosquito”.
— María Fernanda Velásquez, doctora
Dolor de cabeza y fiebre
- La enfermedad provoca fiebre alta, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, y dolor muscular. En casos graves, hemorragias y hasta la muerte.
- Los más afectados son las personas que ya padecieron la enfermedad. Cuando se trata de la segunda vez, existe riesgo en que los síntomas sean graves y la debilidad sea general, según los médicos. En estas situaciones, las autoridades recomiendan trasladar al enfermo a cualquier centro asistencial por atención oportuna.
- Es que los malestares tras la picadura del mosquito se desarrollan de 4 a 10 días y son portadores durante una semana.
- De 2 a 4 días después del comienzo de la fiebre, puede aparecer una erupción plana y roja sobre la mayor parte del cuerpo.
