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El Santuario del Agua: arte, comunidad y resistencia en el desierto argentino

El artista Tomás Saraceno impulsa una obra que fusiona arte, ciencia y activismo ambiental en las Salinas Grandes, al norte de Argentina

El artista Tomás Saraceno impulsa una obra que fusiona arte, ciencia y activismo ambiental en las Salinas Grandes, al norte de Argentina. Foto: Studio Tomás Saraceno.
Arte. El artista Tomás Saraceno impulsa una obra que fusiona arte, ciencia y activismo ambiental en las Salinas Grandes, al norte de Argentina. Foto: Studio Tomás Saraceno.

El artista argentino Tomás Saraceno ha puesto en marcha un proyecto que surge de una colaboración directa con comunidades indígenas locales, quienes enfrentan los impactos de la extracción de litio en la región.

Y es así que actualmente impulsa El Santuario del Agua, una ambiciosa obra que fusiona arte, ciencia y activismo ambiental en las Salinas Grandes, al norte de Argentina.


Más que una instalación, la obra busca replantear nuestra relación con los ecosistemas y proponer nuevas formas de habitar el planeta de manera sostenible.

DEFENDER EL AGUA

El santuario se concibe como una estructura monumental de land art construida principalmente con sal, inspirada en tradiciones andinas como las apachetas.

El artista Tomás Saraceno impulsa una obra que fusiona arte, ciencia y activismo ambiental en las Salinas Grandes, al norte de Argentina. Foto: Studio Tomás Saraceno.
Arte. El artista Tomás Saraceno impulsa una obra que fusiona arte, ciencia y activismo ambiental en las Salinas Grandes, al norte de Argentina. Foto: Studio Tomás Saraceno.

Estará compuesto por formas semicirculares de gran escala, diseñadas para ser gestionadas por las propias comunidades indígenas que habitan la zona.

Este enfoque convierte la obra en un modelo de arquitectura participativa y de soberanía territorial, donde el arte no solo se contempla, sino que se vive y se administra colectivamente.

CRISIS DE LITIO

En una región donde la minería de litio consume millones de litros de agua dulce, El Santuario del Agua funciona como un símbolo de resistencia.

El proyecto denuncia el costo ambiental de la llamada transición verde y pone en el centro la frase: “El agua y la vida valen más que el litio”.

“Si quieres participar y ser parte de esta comunidad en crecimiento, contacta con nosotros”, señala. Tomás Saraceno.

Así, la obra trasciende el ámbito artístico para convertirse en una plataforma de reflexión global sobre la explotación de recursos naturales y la urgencia de proteger los ciclos del agua en ecosistemas frágiles.

Aquí puedes ver más proyectos de Tomás Saraceno.

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