En el marco de su mensaje durante el Viaje Apostólico en Camerún, el papa León XIV hizo un llamado contundente a rechazar la violencia y la guerra, instando a construir una paz basada en el amor y la justicia.
El pontífice enfatizó la necesidad de una paz “desarmada”, que no dependa del miedo, las amenazas ni el uso de armas, y “desarmante”, capaz de resolver conflictos, abrir corazones y fomentar la confianza, la empatía y la esperanza entre los pueblos.
Asimismo, reiteró con firmeza que el mundo “tiene sed de paz” y pidió detener los conflictos armados que continúan dejando miles de muertos, destrucción y crisis de refugiados en distintas regiones.
El mensaje del líder de la Iglesia Católica se da en un contexto global marcado por tensiones y guerras, donde su llamado busca incentivar el diálogo y la reconciliación como vías para alcanzar la paz duradera.
