A poco más de un mes para que concluya su segundo mandato consecutivo, el 17 de mayo de 2026, la fiscal general Consuelo Porras se tomó un tiempo para responder a Publinews.
Durante su segundo período, ¿cuál considera que ha sido el logro más significativo que ha fortalecido la confianza de la ciudadanía en el Ministerio Público?
“Durante mi segundo período, uno de los logros más significativos ha sido la consolidación de un Ministerio Público moderno, accesible y orientado a resultados, evidenciado en la expansión histórica de cobertura a nivel nacional y en la mejora sustancial en los tiempos de respuesta. Haber pasado de 174 a 693 sedes fiscales ha permitido acercar la justicia a la población, especialmente en áreas donde antes era limitada. Esto, acompañado de una eficiencia institucional reconocida y de una atención más digna a las víctimas, ha contribuido directamente a fortalecer la confianza ciudadana”.
¿Qué cambios estructurales o innovaciones implementó que hoy marcan un antes y un después en la forma de impartir justicia en el país?
“Hemos impulsado una transformación estructural basada en la modernización tecnológica, la gestión por resultados y la especialización. La implementación del sistema informático ASTREA (herramienta usada desde 2021 para el seguimiento de los casos), la digitalización de procesos fiscales y administrativos, así como la incorporación de modelos de atención integral, han cambiado profundamente la forma en que se investiga y se responde a la ciudadanía. Además, las certificaciones internacionales en calidad y transparencia reflejan un compromiso real con estándares globales que marcan un antes y un después en la gestión pública de justicia”.
En un contexto desafiante, ¿cómo ha logrado mantener la independencia y firmeza institucional frente a presiones internas y externas?
“He sido clara y firme: la independencia del Ministerio Público no es negociable. A lo largo de mi gestión, hemos enfrentado presiones significativas provenientes de distintos sectores, incluyendo grandes grupos de poder y organismos internacionales que han intentado incidir para que determinadas investigaciones no avancen o para que no se conozca la verdad. Sin embargo, el Ministerio Público se ha mantenido fuerte y firme, actuando con apego absoluto a la ley y sin ceder ante ningún tipo de injerencia. Esta fortaleza institucional no es casualidad; es resultado de un equipo comprometido, pero también de principios que nos sostienen. En lo personal, estoy convencida de que la fe en Dios, la integridad y los valores que nos definen como institución han sido fundamentales para resistir y actuar con rectitud. Esa convicción nos permite seguir adelante con determinación, garantizando que cada decisión responda únicamente a la verdad, la justicia y el mandato constitucional que tenemos como Ministerio Público”.
¿Qué lecciones aprendidas en estos años considera clave para seguir fortaleciendo la lucha contra la corrupción y la impunidad?
“Una de las principales lecciones es que la lucha contra la corrupción requiere instituciones sólidas, procesos transparentes y controles efectivos basados en riesgo. También hemos aprendido que la tecnología, la cooperación interinstitucional y la profesionalización del recurso humano son determinantes. Fortalecer los canales de denuncia, proteger la confidencialidad y garantizar procesos disciplinarios efectivos son elementos clave para avanzar con firmeza en esta materia”.
Si obtiene la oportunidad de un tercer periodo, ¿cuáles serían sus principales prioridades para consolidar los avances alcanzados?
“Mis prioridades estarán centradas en profundizar la transformación digital mediante inteligencia artificial, fortalecer el combate al ciberdelito y consolidar la analítica criminal avanzada. Asimismo, continuaré fortaleciendo las fiscalías especializadas, la cooperación internacional y el sistema de integridad institucional. El objetivo es claro: lograr una persecución penal cada vez más estratégica, eficiente y alineada a los desafíos contemporáneos”.
¿Cómo describiría su compromiso personal con las víctimas y con garantizar que cada caso sea tratado con justicia y transparencia?
“Mi compromiso con las víctimas es absoluto. He impulsado un modelo de gestión que coloca a la persona en el centro, garantizando una atención integral, digna y con enfoque en derechos humanos. Cada caso representa una responsabilidad institucional y moral; por ello, trabajamos para que las investigaciones se desarrollen con objetividad, transparencia y celeridad, asegurando que las víctimas sean escuchadas y atendidas con respeto”.
Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría dejarle al país sobre su legado y el futuro del sistema de justicia bajo su liderazgo?
“Mi legado es el de un Ministerio Público fortalecido, moderno, accesible, fuerte y firme en la defensa de la legalidad, con resultados concretos que respaldan cada decisión tomada. Es importante decirlo con claridad: ninguna administración anterior del Ministerio Público ha alcanzado los niveles de crecimiento, cobertura, modernización y eficiencia que hemos logrado en estos años. Nos hemos mantenido firmes ante los desafíos, constantes en el trabajo y coherentes con nuestros principios, siempre enfocados en servir a la población guatemalteca con responsabilidad y compromiso. Estoy convencida de que Dios nos ha sostenido en todo momento, guiando nuestras decisiones y dándonos la fortaleza necesaria para continuar en esta labor. El legado no se detiene aquí; es un proceso que continúa. Y si Dios así lo permite, seguiremos consolidando un Ministerio Público cada vez más fuerte, más firme y más cercano a la ciudadanía, garantizando que la justicia sea un pilar real del Estado de Derecho en Guatemala para que la ley se cumpla, sin excepciones”.
