El presidente Bernardo Arévalo y su esposa Lucrecia Peinado se sumaron este Viernes Santo a los miles de fieles y turistas que eligieron Antigua Guatemala para vivir una de las celebraciones religiosas más importantes y reconocidas del mundo.
La pareja presidencial fue captada por transeúntes desde un balcón de la histórica ciudad colonial, acompañados por su equipo de seguridad. Lejos del protocolo oficial, Arévalo se mostró relajado y cercano, tomando fotografías con su celular para inmortalizar los tradicionales actos de la Pasión de Cristo que hacen de Antigua Guatemala un destino único en el planeta.


Tradición
La ciudad colonial, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se viste cada Semana Santa de alfombras de aserrín, incienso y devoción, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales que llenan sus calles empedradas para presenciar las imponentes procesiones.
La imagen del mandatario guatemalteco compartiendo este momento junto a su esposa generó diversas reacciones en redes sociales.
