El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, respondió este martes 31 de marzo al reciente comunicado de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), que expresó preocupaciones sobre las reformas relacionadas con menores de edad en conflicto con la ley, reiterando la visión de su gobierno en materia de seguridad pública.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario salvadoreño evocó el contexto posterior a la Guerra Civil de El Salvador, un periodo que, según planteó, estuvo marcado por decisiones que influyeron en el desarrollo de la situación de violencia que enfrentó el país en años posteriores.
“Tal vez ustedes no, pero nosotros sí”, escribió, en referencia a las experiencias que, a su juicio, dejaron lecciones importantes para El Salvador.
En su publicación, Bukele hizo énfasis en la aprobación de la legislación de 1994 sobre menores infractores y en las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos durante la administración de Bill Clinton.
De acuerdo con el mandatario, estos factores coincidieron con un periodo en el que estructuras criminales comenzaron a fortalecerse y a reclutar a menores de edad.
El presidente sostuvo que ese proceso tuvo consecuencias profundas para el país, que durante años enfrentó altos niveles de violencia y el accionar de pandillas con fuerte presencia territorial.
En ese contexto, defendió que las políticas actuales buscan precisamente evitar que se repitan escenarios similares.
“Nosotros no vamos a volver al pasado”, afirmó Bukele en su mensaje, subrayando la continuidad de la estrategia de seguridad impulsada por su administración, la cual ha sido uno de los ejes centrales de su gestión.
El pronunciamiento del mandatario se produce luego de que la OACNUDH señalara que algunas disposiciones relacionadas con menores podrían entrar en tensión con estándares internacionales en materia de derechos humanos, particularmente en lo referente a la proporcionalidad de las penas y las condiciones de detención.
No obstante, desde el Gobierno salvadoreño se ha insistido en que las medidas adoptadas responden a la realidad histórica y social del país, y forman parte de un enfoque integral orientado a garantizar la seguridad de la población, prevenir la reorganización de estructuras criminales y consolidar los avances logrados en la reducción de la violencia.
“El Salvador acababa de salir de una sangrienta guerra civil que dejó 85,000 muertos. Luego, siguiendo sus recomendaciones, ese día se aprobó la Ley del Menor Infractor, bajo los mismos argumentos del escrito que ahora anexan”, dice el pronunciamiento de Bukele.
En los últimos años, la estrategia de seguridad ha sido presentada por las autoridades como un punto clave en la transformación del país, destacando mejoras en los índices de criminalidad y una mayor percepción de seguridad entre la ciudadanía.
Con su respuesta, Bukele no solo retoma el debate sobre el enfoque hacia los menores infractores, sino que también reafirma la posición de su gobierno frente a recomendaciones internacionales, insistiendo en la importancia de mantener medidas firmes para preservar la estabilidad y seguridad alcanzadas en El Salvador.
