Con hermetismo y sin cámaras, la Comisión de Postulación para Fiscal General del Ministerio Público (MP), que preside la magistrada judicial Claudia Paredes, dio un paso más en el proceso de selección del próximo jefe de la institución. Este martes se aplicaron las pruebas psicométricas a los 49 aspirantes al cargo, en una jornada que se desarrolló completamente a puerta cerrada.
Las pruebas psicométricas son instrumentos estandarizados que miden objetivamente capacidades cognitivas, personalidad, aptitudes e intereses de los participantes, permitiendo cuantificar rasgos del comportamiento. Su aplicación busca garantizar que los perfiles seleccionados cuenten con las condiciones idóneas para liderar la institución.


Sin observadores
Las evaluaciones tuvieron lugar en la Escuela de Estudios Judiciales y estuvieron a cargo de la Universidad del Valle de Guatemala. Cada aspirante se sentó frente a una computadora para responder la prueba, que tuvo una duración de 40 minutos.
Lo que generó cuestionamientos fue la ausencia de transparencia. Observadores internacionales, representantes de la sociedad civil y periodistas carecieron del acceso al proceso. Una decisión que contrasta con las exigencias de apertura que distintos sectores han planteado para este proceso de selección, considerado uno de los más importantes para el sistema de justicia del país. Además, en el proceso anterior fue abierto a observadores y medios de información.
¿Qué sigue?
Con las psicométricas completadas, el proceso avanza hacia la etapa de entrevistas, instancia en la que los 49 candidatos tendrán la oportunidad de exponer su visión ante los postuladores.
La elección del próximo Fiscal General del MP continuará con la integración de la nómina de 6 aspirantes de donde el presidente Bernardo Arévalo elegirá al próximo jefe del Ministerio Público.
