Ocho presuntos secuestradores, integrantes de una estructura criminal denominada “Los Imitadores de Secuestros”, fueron capturados durante una serie de allanamientos realizados por el Comando Antisecuestros y fiscales en los departamentos de Guatemala, El Progreso y Huehuetenango.
De acuerdo con las autoridades, el grupo utilizaba una modalidad de secuestro simulado, haciéndose pasar por narcotraficantes mexicanos para intimidar a sus víctimas y exigir dinero.
Las investigaciones permitieron identificar patrones en la forma de operar de la estructura.
Según la investigación, los señalados contactaban a sus víctimas a través de redes sociales, correos electrónicos y llamadas telefónicas, principalmente a empresas o personas que ofrecen distintos servicios, a quienes luego extorsionaban bajo amenazas.
