Este 20 de marzo, Blanca Alfaro concluye su período de seis años como magistrada del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y lo hace en medio de denuncias y política que marca su salida de la institución. Previo al acto oficial de entrega, la funcionaria saliente habló acerca de su situación jurídica y su decisión de quedarse en Guatemala.
Alfaro descartó cualquier intención de abandonar el país, una especulación que había circulado en diversos sectores en los últimos días. “Huir sería decir que hice las cosas mal y que yo pude haber manipulado algún voto ciudadano”, afirmó.
Meditación
La funcionaria reconoció que el peso de su cargo le ha generado noches de meditación e incertidumbre. Se refirió a que en redes sociales mencionan que acumula 53 denuncias en su contra, siendo la más reciente por el delito de peculado. “Es que no se cansan, es que ya el país quiere paz”, expresó.

Menciona al MP
Alfaro también confirmó que el Ministerio Público ha solicitado en dos ocasiones una orden de captura en su contra ante un juez. Sin embargo, dijo estar preparada para enfrentarla. “Estoy esperándola”, señaló, aunque cuestionó la objetividad con la que el ente investigador ha llevado su caso.
“La historia es la que va a juzgar si lo hicimos bien o lo hicimos mal”, concluyó la magistrada, cerrando así un capítulo marcado por la controversia en el organismo electoral guatemalteco.
