El presidente Bernardo Arévalo hizo referencia al accidente múltiple del sábado 14 de marzo en el kilómetro 53 de la autopista Palín-Escuintla, que dejó cuatro personas fallecidas que provocó cientos de críticas. El mandatario defendió la implementación del sistema limitador de velocidad para transporte pesado y aseguró que el gobierno aplica la ley.

Según datos proporcionados por Arévalo, al 13 de febrero, 116 empresas ya habían sido certificadas para instalar los reductores de velocidad. Además, 11,789 unidades de transporte pesado cuentan con el mecanismo: 453 de transporte colectivo y 11,336 de carga.
Operativos
El mandatario explicó que el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), Provial y la Policía Nacional Civil realizan operativos para verificar que las empresas cumplan con la obligación. “Lo que están notando es que muchas empresas ya están instalándolos”, indicó Arévalo.
Además, aclaró que los vehículos fabricados después del año 2000 tienen computadora incorporada, lo que facilita la verificación mediante un puerto USB. Los de mayor antigüedad requieren un mecanismo análogo, proceso más complejo pero igualmente obligatorio.
En el Congreso
Sobre una posible intervención de los diputados del Congreso para modificar la ley, Arévalo dijo: “No sabemos qué va a decidir el Congreso, pero nosotros seguimos aplicando la ley y aplicaremos la ley, cualquiera que sea la vigente”.
La tragedia de Palín-Escuintla puso de nuevo sobre la mesa la urgencia de regulación efectiva del transporte de carga en Guatemala, donde los accidentes en carreteras siguen cobrando vidas.
