En la actualidad, el término “therian” ha cobrado una fuerza inusitada en plataformas digitales, despertando la curiosidad de miles de usuarios. Para comprender su significado, es necesario desglosar su origen: la palabra proviene de la combinación de los vocablos griegos therion (bestia salvaje) y anthrōpos (hombre). Juntos, dan vida al concepto de teriantropía, que históricamente describía la transformación mitológica de seres humanos en animales.

Hoy en día, el significado ha evolucionado hacia una dimensión identitaria. Un therian es una persona que experimenta una conexión espiritual, psicológica o interna con un animal no humano. No se trata de un simple pasatiempo o de una elección estética, sino de una vivencia en la que el individuo siente que su esencia corresponde a la de una especie específica, comúnmente llamada theriotipo.
Es importante destacar que esta comunidad se apoya en hechos y vivencias documentadas en foros de psicología social. A diferencia de otras subculturas, los therians no buscan necesariamente el uso de disfraces, sino que se enfocan en la comprensión de sus instintos y comportamientos naturales. Este fenómeno representa un campo de estudio fascinante sobre cómo la identidad humana puede integrarse con el mundo natural en la era de la información, permitiendo a las personas encontrar comunidades que validan su sentido de pertenencia.
