La comunidad católica expresó su pesar este 20 de febrero por el fallecimiento del padre Carlos Enrique Yarzebski, conocido con cariño como el “padre Quique”, quien dedicó cinco décadas de su vida al ministerio sacerdotal.
Durante 50 años de servicio, el sacerdote destacó por su compromiso con la Iglesia y su cercanía con los fieles.
Su labor estuvo centrada en la celebración de la Eucaristía, la administración de los sacramentos y la orientación espiritual, convirtiéndose en un referente para generaciones de creyentes.
Quienes lo conocieron resaltan su trato humano y su disposición permanente para escuchar y acompañar, especialmente en momentos difíciles. Más allá de su labor pastoral, fue considerado por muchos como un consejero y amigo, siempre dispuesto a brindar una palabra de aliento sin distinción alguna.
A lo largo de su trayectoria, su presencia dejó una profunda huella en las comunidades donde ejerció su ministerio, caracterizado por la sencillez, la empatía y el servicio constante.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, numerosos fieles han manifestado mensajes de condolencia y gratitud, recordando su legado espiritual y el impacto de su vocación en la vida de miles de personas.

