La Corte Suprema de Estados Unidos dio un golpe contundente a la política comercial del presidente Donald Trump al anular los aranceles que su administración había impuesto con base en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), determinando que el mandatario excedió su autoridad legal al aplicar dichas medidas.
La decisión representa un hito en el debate sobre los límites del poder ejecutivo en materia de comercio exterior y tiene repercusiones directas para los socios comerciales de Estados Unidos, incluida Guatemala.
Postura del Mineco
Ante el fallo, el Ministerio de Economía (Mineco), que encabeza la ministra Gabriela García, emitió una postura. Según el comunicado oficial, Guatemala “toma nota de la decisión de la Corte Suprema y dará seguimiento a la postura oficial que emita la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) antes de cualquier valoración operativa”.
El Mineco subrayó que la sentencia “introduce un elemento de revisión jurídica en el marco comercial, por lo que el país mantiene un monitoreo técnico para resguardar la certidumbre de los flujos comerciales bilaterales”.
Este seguimiento resulta estratégico para Guatemala, cuya economía depende significativamente de sus exportaciones hacia el mercado estadounidense, entre ellas productos agrícolas, textiles y manufacturas que podrían verse afectados —o beneficiados— según la evolución del escenario arancelario tras el fallo judicial.
Por ahora, el Gobierno guatemalteco espera la respuesta formal de Washington para definir sus próximos pasos en materia de política comercial.
Sanción
El 2 de febrero, García ofreció una conferencia de prensa en la que brindó más detalles de la firma del acuerdo recíproco de aranceles entre Estados Unidos y Guatemala.
Detalló que el acuerdo es una estrategia de Guatemala ante un nuevo entorno comercial. “No es algo que solo afecta a Guatemala... es repensar la manera en la que hacemos negocios”, afirmó.
