La Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina (AGEG) ha manifestado una postura crítica frente a la implementación obligatoria de mezclas de etanol en los combustibles del país. Según Enrique Meléndez, director ejecutivo de la gremial, esta medida supone un reto técnico para el cual gran parte del parque vehicular guatemalteco no está preparado, especialmente los modelos antiguos y ciertas motocicletas de importación reciente.
El riesgo principal radica en las propiedades químicas del etanol. Al ser un solvente, puede provocar el desprendimiento de residuos acumulados en los tanques y sistemas de alimentación, derivando en obstrucciones en los inyectores y fallas progresivas en el motor. Además, la AGEG destaca un vacío legal y financiero preocupante: las aseguradoras no cubren daños derivados del uso de estas mezclas, dejando al usuario final desprotegido ante posibles reparaciones costosas.
En cuanto a la logística, muchas estaciones de servicio carecen de la infraestructura y certificaciones necesarias para el almacenamiento seguro de este componente. Por ello, la gremial solicita a las autoridades establecer un diálogo técnico y propone que el uso de etanol sea opcional, permitiendo que solo los propietarios de vehículos compatibles utilicen este biocombustible sin poner en riesgo su patrimonio.
