Un avión de carga ruso, modelo Ilyushin Il-76 con matrícula RA-78765 operado por la empresa Aviacon Zitotrans, afiliada al gobierno ruso, aterrizó el pasado domingo por la noche en la Base Aérea San Antonio de los Baños, ubicada a unos 50 kilómetros al sur de La Habana, según registros de vuelo citados por Defense News.
La presencia de esta aeronave en suelo cubano ha generado inquietudes sobre la posible continuidad de vuelos discretos entre Rusia y aliados en América Latina, ya que la misma aeronave habría volado en octubre de 2025 hacia Venezuela, Nicaragua y Cuba en un contexto de deterioro de la seguridad en Caracas y creciente presión de Estados Unidos sobre la región.
El trayecto de la aeronave hacia Cuba incluyó múltiples escalas tras partir desde San Petersburgo a fines de enero, con paradas en Sochi, Mauritania, Argelia y República Dominicana, un patrón que coincide con rutas utilizadas anteriormente para entregar carga sensible o material logístico, aunque aún no se han confirmado oficialmente los contenidos transportados.
La llegada del Il-76 ocurre en medio de una escalada de tensiones entre Washington y La Habana. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el pasado jueves una emergencia nacional relacionada con Cuba, calificando al gobierno de la isla como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense, y anunció penalizaciones a cualquier país que suministre petróleo al país sin autorización de Estados Unidos.
Los lazos cada vez más estrechos entre Rusia y Cuba incluyendo cooperación militar, inteligencia y acuerdos estratégicos han despertado preocupación en Washington, donde observadores interpretan estos movimientos como parte de un reforzamiento de la presencia de Moscú en el hemisferio occidental.
Autoridades estadounidenses han señalado que algunas de estas aeronaves han transportado sistemas de defensa y equipamiento militar en vuelos anteriores, aunque el contenido exacto de este último vuelo sigue sin confirmación oficial.
