Con el himno “La muerte no es el final”, autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ministerio de Gobernación despidieron al agente Sergio Iván García Hernández, quien falleció la noche del 31 de enero en el hospital del Seguro Social.
El agente estuvo nueve días internado luego de ser baleado por pandilleros del Barrio 18 el domingo 18 de enero. Ese día, se registraron 13 ataques coordinados que hasta ahora dejan un saldo de 11 policías asesinados y 7 heridos.
Represalia
Los hechos fueron una represalia por el sometimiento del pandillero Aldo Duppie, alias “Lobo”, líder de la estructura que participó en uno de los tres motines en centros penitenciarios, incluida la cárcel Renovación I, que fue incendiada y destruída.
Mensaje
Durante las honras fúnebres, el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, se dirigió a la familia del agente caído: “Esta institución les debe honra, porque Iván fue una persona, fue familia, fue vida y fue un servidor público que salió a cumplir con su deber”.
García Hernández se convirtió así en el policía número 11 en perder la vida a consecuencia de esta ola de violencia que ha enlutado a la institución.
