El monitoreo del corredor seco de Guatemala recibe un impulso tecnológico clave. El 26 y 27 de enero se instalaron sensores de humedad del suelo en San Jerónimo, Baja Verapaz, y Río Hondo, Zacapa. Esta acción forma parte del proyecto SoilFER, ejecutado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La fase experimental busca validar el desempeño de esta tecnología en condiciones reales del territorio, caracterizado por su alta variabilidad climática. La información generada permitirá un análisis preciso del estado de los suelos, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante fenómenos como sequías o lluvias extremas.

Capacitaciones
La instalación estuvo a cargo de personal técnico de la FAO, quienes también capacitaron a 20 profesionales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y del Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas (ICTA). Esta transferencia de conocimiento robustece las capacidades locales para el manejo de los equipos y la interpretación de datos.
El objetivo final es optimizar la emisión de alertas tempranas del MAGA. Con datos en tiempo real, la institución podrá tomar decisiones más informadas y brindar una respuesta más ágil ante riesgos agroclimáticos, beneficiando directamente a los productores del país y contribuyendo a la seguridad alimentaria.
