Mira: Ola de ataques contra la PNC deja varios muertos y heridos este domingo
El presidente Bernardo Arévalo explicó este miércoles 21 de enero cuál fue su actuación durante el fin de semana en el que se registró una ola de ataques armados contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), hechos que dejaron 10 policías fallecidos y heridos en distintos puntos del país.
Según detalló el mandatario en La Ronda, desde el sábado se encontraba integrado en un comité permanente de crisis, junto a los ministros de Gobernación y Defensa, directores de Inteligencia, autoridades del Sistema Penitenciario y otros funcionarios clave del Ejecutivo, momento en que obtuvieron información de la toma de centros carcelarios.
Arévalo indicó que dichas reuniones se extendieron sábado y domingo, con el objetivo de tomar decisiones inmediatas ante los motines en centros carcelarios y la escalada de violencia registrada posteriormente en las calles.
“El sábado estaba en reunión de crisis y al día siguiente di seguimiento directo al proceso de retoma del control de las cárceles”, afirmó el presidente, quien subrayó que ese operativo permitió reducir al orden a los privados de libertad sin registrar bajas por parte de las fuerzas de seguridad
Mira aquí las declaraciones de Arévalo:
Durante ese seguimiento, explicó, fue informado sobre los ataques armados contra agentes policiales, los cuales calificó como una "reacción cobarde de grupos criminales" ante la recuperación del control penitenciario por parte del Estado.
El mandatario expresó que en ese momento sintió "dolor e indignación", por los hechos y aseguró que, tras confirmarse los ataques, el Gobierno tomó la determinación de activar operativos especiales en conjunto con el Ejército para contener la violencia y proteger a la ciudadanía.
“¿Dónde estaba yo? Estábamos todos juntos, funcionando como un comité permanente”, enfatizó Arévalo, al recalcar que las decisiones se tomaron de forma coordinada y continua durante la emergencia.
Las declaraciones del presidente se dan en medio del estado de sitio decretado por el Ejecutivo y de los operativos conjuntos entre la PNC y el Ejército para restablecer el orden y frenar a las estructuras criminales responsables de los ataques.
