El Departamento de Estado de EE.UU. ha ordenado una pausa indefinida, a partir del 21 de enero, en el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. La medida, reportada por Fox News, busca aplicar con rigor una disposición de la ley de inmigración que deniega la entrada a quienes se considere probable que se conviertan en una “carga pública” al depender de beneficios sociales.
Entre las naciones afectadas se encuentran Guatemala, Brasil, Colombia, Cuba, Egipto, Haití, Irán, Irak, Marruecos, Nigeria, Pakistán, Rusia, Siria, Túnez, Uruguay y Yemen, entre otros.
La guía instruye a los consulares a evaluar negativamente una amplia gama de factores, incluyendo la salud, la edad, las finanzas, el dominio del inglés y la posible necesidad de atención médica a largo plazo. Esto podría llevar al rechazo de solicitantes mayores, con ciertas condiciones de salud o con historial de haber recibido asistencia pública.
“Utilizaremos nuestra autoridad para considerar no elegibles a inmigrantes potenciales que se convertirían en una carga pública y explotarían la generosidad del pueblo estadounidense”, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggott. La pausa continuará hasta que se reevalúen los procedimientos de procesamiento.
Las excepciones serán “muy limitadas” y solo se permitirán tras superar estrictas consideraciones sobre la posibilidad de ser una carga pública.
