En su primera conferencia de prensa del año desde el Palacio Nacional de la Cultura, el presidente Bernardo Arévalo presentó un ajuste financiero que impactará directamente las metas de su administración para el 2026. Aunque la ejecución presupuestaria del 2025 alcanzó un histórico 90.6%, la inversión pública para este año se limitará a los montos del año anterior.
Debido a que la Corte de Constitucionalidad suspendió el presupuesto de 2026 de 163 mil 783.4 millones de quetzales y en su lugar, por ley, Arévalo dispondrá del presupuesto de 2025 de 154 mil 836 millones, 605 mil 418 quetzales.
Esta decisión implica la postergación de proyectos clave en infraestructura, desarrollo social y fortalecimiento institucional. Entre las obras más relevantes que quedarían en pausa está la construcción de la cárcel de máxima seguridad, un proyecto valorado en aproximadamente 500 millones de quetzales que queda desfinanciado.
Metas
También se podrían ver afectadas las metas presidenciales para este año, como la construcción de puestos de salud, escuelas y servicios de extensión agrícola. Asimismo, proyectos de modernización de puertos y aeropuertos quedarán paralizados por falta de fondos.
Al Congreso
Frente a este escenario, el mandatario anunció que buscará trabajar con el Congreso de la República para gestionar una ampliación presupuestaria que permita reactivar los programas prioritarios. Esta estrategia marca el inicio de un año donde la negociación política será crucial para el cumplimiento de la agenda de gobierno.
