Al menos cuatro personas murieron y otras diez resultaron heridas —entre ellas varios niños— tras un tiroteo ocurrido la tarde de este sábado en un restaurante de Stockton, en el norte de California. El ataque tuvo lugar durante la celebración de un cumpleaños infantil, cuando un individuo irrumpió en el local y abrió fuego de manera aparentemente “selectiva”, según informaron las autoridades del condado de San Joaquín.
La identidad de las víctimas no ha sido difundida, y varios heridos permanecen hospitalizados. La oficina del sheriff ha puesto en marcha una operación de búsqueda del sospechoso y ha solicitado la colaboración ciudadana para obtener pistas, grabaciones o testimonios que ayuden a esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades locales han expresado su indignación. La alcaldesa Christina Fugazi calificó el suceso de “inaceptable”, mientras que el vicealcalde Jason Lee manifestó su consternación al subrayar que una fiesta infantil “nunca debería convertirse en un lugar de terror”. El caso continúa bajo investigación.
