El pasado sábado, Ryan Easley, un domador de tigres, falleció trágicamente tras ser atacado por uno de los felinos que cuidaba en el santuario Growler Pines Tiger Preserve, en Oklahoma (EE.UU.). El centro confirmó su muerte a través de un comunicado en redes sociales, en el que rindió homenaje a su dedicación y amor por los animales, describiendo el incidente como un accidente lamentable.
Easley era conocido por su trabajo con tigres, algunos de los cuales había adquirido de Joe ‘Exotic’ Maldonado, figura central del documental de Netflix “Tiger King”. Según la organización PETA, Easley llevaba a los animales por todo el país para presentaciones, lo que ha generado críticas por las condiciones en las que se mantenían los felinos fuera del escenario.
La directora de vida silvestre cautiva de PETA, Debbie Metzler, expresó que este tipo de ataques no debería sorprender, ya que los grandes felinos son animales salvajes que, al ser mantenidos en cautiverio y sometidos a prácticas estresantes, pueden reaccionar de forma violenta. La organización reiteró su llamado a poner fin al uso de animales salvajes en espectáculos y a su traslado a santuarios acreditados.
Mientras las autoridades investigan las circunstancias del ataque, el santuario ha suspendido todas sus actividades con el público de forma indefinida.
