En una decisión que ha generado una fuerte controversia política, el presidente Donald Trump revocó este jueves la protección del Servicio Secreto que recibía la exvicepresidenta Kamala Harris. La medida fue formalizada mediante un memorando dirigido al Secretario de Seguridad Nacional.
PUBLICIDAD
Aunque la ley federal establece que los exvicepresidentes reciben solo seis meses de protección tras dejar el cargo —plazo que venció el 21 de julio—, Harris contaba con una extensión adicional de un año gracias a una directiva firmada por Joe Biden poco antes de finalizar su mandato, acuerdo que no había sido hecho público hasta ahora.
La revocación de esta protección coincide con la inminente gira de promoción del libro de Harris, “107 Days”, que la llevará a varias ciudades a partir de septiembre y aumentará significativamente su exposición pública. La exvicepresidenta ha enfrentado históricamente amenazas específicas por ser la primera mujer y la primera persona afrodescendiente en ocupar la vicepresidencia, riesgos que se intensificaron durante su campaña presidencial.
La protección del Servicio Secreto no solo incluye agentes presenciales, sino también análisis de inteligencia continuo, monitorización de comunicaciones y seguridad perimetral en su residencia. Sin estos recursos, su equipo teme quedar expuesto a amenazas sin alertas tempranas, además de enfrentar costos millonarios para replicar ese nivel de seguridad de forma privada.
La medida ha sido calificada por aliados de Harris como un acto de “venganza política”. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, y el gobernador de California, Gavin Newsom, ya están en conversaciones para evaluar opciones de seguridad a nivel estatal y municipal que garanticen la protección de la exvicepresidenta.