Aunque muchos las asocian con la comida china, las galletas de la fortuna no tienen nada que ver con la tradición milenaria del país asiático. Su origen real es mucho más reciente… y más cercano de lo que imaginas. Estas crujientes curiosidades con mensajes dentro nacieron en Estados Unidos, probablemente a principios del siglo XX.

Existen varias versiones sobre su creación, pero la más aceptada es que surgieron en California, elaboradas por inmigrantes japoneses. En realidad, la receta está inspirada en una galleta tradicional japonesa llamada tsujiura senbei, que ya incluía mensajes, pero que tenía un sabor más tostado y se cocinaba con miso.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los japoneses en EE.UU. fueron internados en campos, y los negocios chinos comenzaron a popularizar las galletas como un “toque final” exótico para sus menús. Irónicamente, así se volvió un símbolo de la “comida china” en Occidente, aunque en China prácticamente nadie las conoce.

Hoy, las galletas de la fortuna son un clásico de la cultura pop, pero detrás de cada mensaje hay una historia de migración, adaptación y marketing.
