Mabel Katz: “En nuestra felicidad, no hay espacio para la culpa”

Publinews conversó con Mabel Katz, experta y conferencista del arte del Ho’oponopono, acerca de cómo se puede aprender a vivir más en el presente y reaccionar de una mejor manera, así como elegir ser felices antes de tener la última palabra. “Quiero que los asistentes a mis seminarios se den permiso de ser ellos mismos”, comenta.

Por David Lepe

El Ho’oponopono es un antiguo arte hawaiano para conseguir una mayor claridad en los objetivos, atraer más felicidad y paz para vivir, así como para trabajar con mayor eficacia.

La oradora internacional, autora, líder de seminarios y reconocida autoridad del Ho’oponopono Mabel Katz visitará Guatemala para impartir dos seminarios acerca de este tema. Publinews conversó con ella acerca de este arte ancestral y de cómo podemos aplicarlo en nuestra vida.

Los seminarios

  • El primero será “Ho’oponopono, el camino más fácil para vivir”, que está enfocado en derribar viejas estructuras y comenzar a crear una vida diferente. Será el sábado 11 de agosto.
  • El segundo, “El camino más fácil a la abundancia, la paz y felicidad”, se enfocará en obtener mayor alegría personal, satisfacción en los negocios, éxitos, dinero, paz mental y relaciones armoniosas.
  • Ambos serán de 10:00 a 17:00 horas, en el Hotel Westin Camino Real, en la zona 10.
  • Los precios de las entradas para cada seminario son: En preventa US$155 y en taquilla US$340. Adquiérelas en Todoticket.

¿Qué es el Ho’oponopono?

Es un arte ancestral hawaiano de resolución de problemas que nos enseña que en realidad estos no están afuera nuestro, sino que son memorias acumuladas, creencias y opiniones de juicio que hemos estado acumulando durante nuestra vida. Lo que creemos que está bien o mal puede llegar a afectar nuestra vida.

Nosotros somos cien por cien responsables, mas no culpables, de lo que nos sucede. Cuando cambiemos ese pensamiento nos sentiremos libres. Debemos saber que no hay nadie afuera nosotros haciéndonos daño, sino que somos nosotros y nuestras memorias los responsables.

¿Practicar este arte te cambió la vida en algún momento?

Sí, claro, es porque me ayudó a mí que ahora viajo por el mundo dando talleres. Era contadora de profesión, especialista en impuestos en EE. UU., pero no era una persona feliz, aunque tenía todo lo que una persona piensa que necesita para ser feliz.

Entonces comencé mi búsqueda de la felicidad y me di cuenta de que lo estaba haciendo en los lugares equivocados.

En sociedades latinoamericanas, en las que el sentimiento de culpa está muy arraigado, ¿qué se puede hacer para mejorar en este aspecto?

Sí, lo está; siempre fui una persona muy intelectual, tal vez muy de números, pero comencé a confiar en mí y darme cuenta de que no sabía tanto como pensaba, y empecé a confiar más en mí. Cuando uno se trata mejor, se da cuenta de que si no se perdona o se siente culpa, el daño será a uno mismo.

Se trata de soltar ese pasado y pensar que ese hecho “negativo” es una bendición porque aprenderé de eso, seré una mejor persona. En el Ho’oponopono hablamos del perdón interior para poder liberarnos y ser felices. Hablamos de responsabilidad, que no es sinónimo de culpa.

No somos culpables, sino responsables de memorias que están tocando adentro nuestro y atrayendo cosas a nuestra vida. La familia, el vecino o el gobierno, por ejemplo, no pueden ser responsables de cómo nos sentiremos.

Existen muchas definiciones acerca de la felicidad. Para ti, ¿qué es la felicidad?

Siempre digo que para mí el éxito es ser feliz. Si uno ya es feliz, ya es exitoso también. Creo que esa es la base. Debemos convertirnos en personas felices. Nunca encontraremos a la pareja o el trabajo que nos haga felices, eso lo encontraremos adentro de nosotros.

Cuando somos felices, después no tenemos problemas económicos porque, de repente, se comenzarán a abrir las puertas. En mi caso, estaba contenta como contadora en todos los sentidos porque ganaba muy bien y ayudaba a las personas, se me hacía fácil hacerlo.

Todos tenemos una pasión, algo que haríamos aunque no nos pagaran. A lo mejor no tenemos un título académico, pero somos naturales, porque todos nacimos con talentos únicos. Hay cosas que podemos hacer mucho mejor que los demás.

Confiar y perdonar de corazón es la base para alcanzar la felicidad. Debemos tener problemas y tener la capacidad de ser felices también.

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