Desde hace 28 años, un guatemalteco construye villa navideña en miniatura

Fernando Castillo empezó hace 28 años con la tradición de construir una villa navideña en miniatura en la sala de su hogar. Conoce su historia.

Por Paula Peinado

Hace 28 años comenzó la tradición de Fernando Castillo por construir una villa navideña en miniatura. Al empezar, contaba únicamente con dos casitas, pero poco a poco fue creciendo hasta tener más de 200 piezas.

Un aeropuerto, hospital, farmacia, estación de bomberos y de policía, un lago, parque, ferrocarril, iglesias, puentes y carreteras son algunas de las cosas que se pueden encontrar en esta villa gigante; que ahora ocupa el espacio de una sala completa.

"El éxito de este proyecto son dos cosas: que a mi me gusta mucho y que a mi esposa también. Ella me ha apoyado con este pasatiempo y me ayuda con las luces y con otras manualidades para darle su toque especial", asegura Castillo.

Villa navideña miniatura Foto: Oliver de Ros

Más de 200 piezas

Fernando le contó a Publinews que todo empezó en 1989 cuando compró dos casitas en Estados Unidos, las cuales ponía a la par del árbol de Navidad. Desde entonces decidió agrandar su colección y cada año iba ha crecido su pasión por este pasatiempo.

"Al principio hacíamos la villa al lado del árbol, pero después ya no había espacio para extenderlo y la pasamos a la sala. Después de las casas hicimos la plaza, la catedral, el lago y decidimos comprar muñequitos de personas", explica.

Castillo se dio cuenta que las personas necesitarían tener un hospital, una estación de policía y de bomberos y un aeropuerto. Así se fue convirtiendo en una villa completa. En la actualidad cuenta con 95 casitas con luces, 18 juegos en movimiento, más de 50 árboles y animales, 6 puentes, carreteras, parqueos, entre otros. Además, ha incluido elementos icónicos de Guatemala como el Árbol Gallo, el teleférico y el palo volador.

Todo está conectado debajo de la villa por medio de una red eléctrica que permite que las piezas se puedan encender y apagar con un mismo interruptor.

Una tradición

Castillo comentó que este pasatiempo le ayuda a distraerse y lo disfruta mucho, algo que incrementó su interés por hacerlo todos los años.

"Creo que me faltó jugar más cuando era niño. Cuando estoy haciendo esto no siento el tiempo. Mi familia se ha dado cuenta que me gusta mucho y me regalan más piezas. Ya tengo nuevas para el otro año", comentó.

Le toma alrededor de 18 días construir la villa completa, la cual deja armada hasta el 2 de febrero, el día de la Virgen de Candelaria. Fernando estima que este proyecto ha tenido una inversión aproximada de 150 mil quetzales.

Para más información sobre la villa navideña, puedes consultar sus redes sociales.

 

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