“El pop nacional tiene nuevas caras”

Ellas comienzan a conocerse. Se encuentran en conciertos, ya sea como público o sobre el escenario, se ven durante las presentaciones de sus discos y en conferencias de prensa. Todas son talentosas y entre ellas no hay envidias. Estas jóvenes guatemaltecas se comparten experiencias e ideales. Publinews Mujer habló con estas artistas, representantes de una nueva generación del espectáculo pop, que graban discos, filman videos y cantan en discotecas. Están seguras de que su destino en la vida es interpretar y componer música, y de que nada las detendrá para conquistar su meta.

Por Publinews

Foto. Emanuel Castillo Foto. Emanuel Castillo

En los años noventa disfrutamos de las voces de Noris Barrios, Magada Angélica y Annaby. En la primera década de este siglo nos deleitaron Shery y Anneliese Magermans. Gaby Moreno destacó en EE. UU. y Fabiola Roudha, en México. Ahora, un grupo de cantantes femeninas comienza a abrirse paso con nuevas canciones, videos y contacto directo con su público por medio de las redes sociales.

Publinews Mujer se reunió con Sofía Comparini, Kim Lou, Marian Corzo, Ana Iris, Daniela Carpio y Jeny Alem, cantantes que lideran este movimiento, para hablar acerca de este tema, sus reflexiones, sus experiencias y los consejos que les pueden dar a las pequeñas que sueñan con ser cantantes.

¿Cómo ven el movimiento de la nueva generación de cantantes femeninas?

Sofía: Se están abriendo las puertas. Veo a artistas con ganas de aprender, de crecer y de superarse. Los papás de las chicas lo están viendo más como una profesión y no un pasatiempo. Ahora falta que los empresarios abran su mente y que no nos pidan trabajo de gratis. Para que esto crezca, ellos deben defendernos y no solo buscar a artistas internacionales.

Marian: Veo una escena favorable. Estamos comenzando a conocernos y creo que eso nos ayudará a ser amigas y apoyarnos. Creo que somos artistas muy versátiles, podemos cantar casi de todo y esa es una ventaja.

Ana Iris: Aunque ha crecido el número de cantantes, creo que seguimos siendo pocas. Lo bueno es que nos estamos llevando bien, sabemos lo que queremos y lo estamos haciendo, cada una a su manera. También hay más maestros y escuelas.

Kim: Siento como si comenzáramos a tomar el poder. Conocernos nos ha unido porque nos entendemos en lo que requiere ser cantante, sobre todo en el esfuerzo y la dedicación. Si te das cuenta, el arte femenino está creciendo no solo en la música, sino también en otras áreas de expresión.

Daniela: Es bueno. Estábamos acostumbrados a que solo había bandas de rock y cantantes masculinos. Aunque había mujeres que tenían mucho tiempo de estar cantando, como Gaby Moreno y Fabiola Roudha, ahora hay más y son muy talentosas.

Jeny: Me encanta. Cuando llegué al país en 2008, luego de haber vivido durante varios años en otros países, sabía que surgirían más cantantes y compositoras.

¿Cuándo creen que comenzó a surgir esta etapa en el escenario nacional?

Ana Iris: Creo que fue cuando se televisaron los esfuerzos de artistas guatemaltecos afuera del país. Desde hace mucho tiempo cantantes nacionales participan cada año en las Olimpiadas Mundiales de las Artes, en Hollywood, y aunque algunos destacaban en sus presentaciones, no se hablaba de ello. Pero en 2008, cuando Carlos Peña se dio a conocer en “Latin American Idol”, y después lo hizo Fabiola en “La Academia”, todo cambió. Fue como si se hubiera encendido el switch y la gente se diera cuenta de que había talento en el país al que podían apoyar. Por ejemplo, hace algunos años gané el primer Festival de la Canción Italiana, y nadie lo supo porque no fue televisado. Ahora los medios y el público están más atentos a estos logros.

Daniela: Para mí fue hace algunos años, cuando Francis Dávila publicó su disco de música electrónica y en varias canciones incluyó las voces de Flaminia y de Estefani Brolo. En ese momento se abrió un campo. Fue como si las personas se dieron cuenta de que sí había cantantes mujeres en el país y que podían grabar discos y dar presentaciones en vivo, como cualquier otro artista musical masculino.

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¿Qué piensan de los estilos diferentes de cada una?

Jeny: Es gratificante encontrar a colegas que exploran otros géneros porque en este mundo no hay un solo tipo de música. Tener diferentes productores y experimentar con ritmos y géneros nos ayuda como movimiento. Yo canto góspel y a veces soy rechazada por eso, aunque en el fondo solo quiero llevar un mensaje de optimismo. Al final del día, esas críticas te fortalecen.

Daniela: Es algo que se nos facilita a las mujeres, y a los hombres no tanto. Si ves a una banda de rock o a un cantante, es muy probable que elija una línea en su propuesta y la respete por mucho tiempo, en cambio las chicas tenemos la ventaja de poder vernos con otra cara, otras tendencias e ideas distintas. Algo curioso es que Jeny y yo tenemos un sencillo cada una con el mismo nombre, “Lejos”, y son muy diferentes en cuanto al sonido de la música y el estilo del video. Eso nos hace crecer. Al final, nadie quiere ver a cien “Danielas” o “Jenys” si cada una está en la rama que quiere y lo hacemos con pasión y dedicación.

Marian: Esto ayuda a que cada una encuentre su estilo y crezca como artista profesional. En mi caso, he cantado muchos estilos como jazz, regué, balada y ópera, y ahora me involucré en la música electrónica. Algunas lo han hecho en otras ramas de expresión como la actuación, el modelaje y la conducción en la televisión. Es una constante evolución. Cuando alguien me dice que quiere probar algo diferente, me emociono.

¿Cuál es el aporte que le dan al país con su música?

Kim: Demostramos que podemos ser nosotras mismas. La individualidad de cada uno es importante para el crecimiento y para la búsqueda de la felicidad. Muchas personas me criticaban al principio de mi carrera porque canto en inglés y en español, pero siempre he estado dispuesta a demostrar que quiero ser yo misma. Busco que la gente se acepte como es y que sean honestos con ellos mismos y con los demás.

Daniela: Representar el nombre de Guatemala afuera del país. Estamos demostrando que hay talento en las mujeres y que somos trabajadoras y decididas.

Sofía: Estamos dando una cara de hermandad al país. Todas somos profesionales y la competencia nos da identidad.

Marian: Los sueños de una ciudad los interpreta el artista. Con la música se crea un ambiente con más influencia positiva hacia los demás. Ser productivas es un valor.

 Si una niña se les acercara y les dijera que quiere ser cantante cuando sea grande, ¿qué le aconsejarían?

Sofía: Que estudie solfeo y composición. Que se prepare porque esta profesión es de conocimiento, aguante y disciplina. No se trata de “quiero ser famosa ¡ya!”. Es más de prepararse, tocar puertas y recibir muchos portazos. Debe haber perseverancia y amor a lo que uno eligió.

Marian: Uno debe seguir queriendo ser cantante hasta el último día. Críticas habrá siempre, desde que una es muy pequeña, muy alta, muy gorda, muy cualquier cosa. Todo eso hay que tirarlo si es que uno desea prosperar.

Kim: Que sea ella misma y que se conozca a profundidad. Las críticas son fuertes y destrozan la autoestima. Al principio me las tomaba muy en serio, así que para disfrutar esta carrera, debe ser una chica segura de ella misma. Que cante cuando quiera y lo que quiera, que no se amarre a un solo estilo musical. Y que escuche mucha música.

Ana Iris: Estudiar y perfeccionar sus técnicas de canto. El público paga por ver tu presentación y exigirá resultados. También recomiendo tener los pies en la tierra y la vista al cielo. Eso significa no olvidar quién es, de dónde viene y a las personas que la han apoyado.

Jeny: Que cante y que escriba. Que se mantenga creativa y que explore sus canciones. También que sepa elegir sus prioridades. En mi caso, tuve que ponerle pausa a mi carrera porque decidí casarme y ser mamá, y ahora me disfruto a mi hija, Taylor.

David Lepe Sosa

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