5 mitos que pueden dañar tu auto

Los avances y la tecnología nos podrán haber solucionado la vida en varios aspectos, pero aún hay varias "verdades antiguas" que al día de hoy, no son aplicables a los automóviles modernos.

Por Publinews

Foto: Publinews Chile

“Los autos modernos no necesitan ‘calentarse"”

FALSO: antes de la llegada de la electrónica y los computadores, los automóviles debían calentarse para sacarlos de la inercia, ya que el sistema administraba siempre la misma cantidad de aire y combustible, independiente de la temperatura del aire y/o motor, haciendo que éste simplemente se detuviera si se quería mover en frío.

El punto es que todos los motores de combustión interna necesitan un tiempo mínimo de calentamiento antes de ser sometidos a trabajo, si el motor está frío y se somete a trabajo apenas se enciende, se le causa un daño, ya que sus fluidos y metales deben adquirir una temperatura estándar para funcionar como se debe. Si no me entiende, haga el intento de echarle agua hirviendo a un vaso frío, o de lo contrario salga a correr a toda su capacidad en la mañana y verá los resultados.

“Autos modernos ‘En rodaje, no apurar"”

FALSO: fue un letrero muy popular por años, pegado en autos que iban a no más de 50 km/h. Esto se hacía cuando los motores necesitaban que sus piezas internas fueran remozadas, ya sea por exceso de desgaste o algún problema mayor.

Antiguamente las máquinas que hacían este “remozado” o técnicamente “rectificado” eran poco precisas y los motores necesitaban un rodaje liviano para lograr que las piezas calzaran bien (en términos muy sencillos). Actualmente, la tecnología permite que los calces y tolerancias entre piezas sean micrométricos, permitiendo lavar, armar y hacer funcionar un motor sin la necesidad de dar un rodaje tan extremadamente cuidadoso.

Conclusión: Si le hicieron un trabajo costoso en su motor y se rompe, no será porque no le hizo rodaje, será porque está muy mal hecho!

“Hágale afinamiento completo a su auto moderno”

FALSO: es por partes. Antiguamente el “afinamiento” consistía en el cambio de una serie de piezas, como fluidos, filtros y otros, juntos. Hoy, esto no corresponde, ya que todas estas piezas, tienen distintas duraciones. Bujías, filtros, aceites, cables y demases, han avanzado en calidad y eficiencia, permitiendo que su recambio no sea constante. Si le quieren ofrecer afinamiento, primero mire el manual o catálogo, y asegúrese de qué piezas debe cambiar a qué kilometraje, no gaste de más.

“Tiene el aceite negro, cámbielo!” 

FALSO: la viscosidad, color u olor de aceite, no determinan si el mismo está malo. Puede acusar algunos síntomas de fallas de motor, pero con cambios radicales de color (“cafe con leche” por ejemplo). Cuando el funcionamiento del motor es totalmente normal, ninguna persona puede determinar el estado exacto del aceite.

Es NORMAL que el aceite se ponga negro, esto quiere decir que funciona bien ya que está limpiando la carbonilla del motor. Ver su viscosidad con los dedos, es, por decir lo menos, una tonteria.
Conclusión: Use siempre, el grado de aceite que recomienda su manual, y haga el cambio en los períodos que el manual lo indica. No haga caso de consejos poco oportunos para venderle de más. AH! y con cada cambio, siempre, ¡se cambia el filtro!

“Cualquier refrigerante es bueno”

FALSO: el refrigerante en un automóvil es tan importante como el mismo aceite. Este debe resistir presión, bajas y altas temperaturas, liberar calor, mantener el sistema lubricado y libre de corrosión. Un auto nuevo trae un líquido que es casi un aceite, pero más delgado, el que casi siempre tiene un olor desagradable. Si rellena con cualquier refrigerante, puede causar hasta la gelificación del refrigerante original (sí, convertirlo en GEL), causando un desastre de proporciones dentro de su motor. Si va a rellenar, hágalo con agua destilada hasta poder consultar debidamente cuál es el refrigerante que usa su motor. Infórmese en el concesionario durante la primera mantención.

 Publinews Chile

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