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Martín Toc y la esperanza

Luis Felipe Valenzuela
"Y mientras tanto, los “nuevos millonarios” se multiplican en cada gobierno y la pobreza sigue hundiendo a incontables familias en la peor precariedad. La manera clara y directa en el hablar de Martín Toc no debería leerse solamente como una advertencia. En realidad, sus palabras y su tono representan una enorme esperanza. Considero que todos los aspirantes a candidatos presidenciales deberían aprender de él. Hace años que ninguno de ellos es capaz de articular ideas tan precisas como las que el líder de Totonicapán puso a circular esta semana".
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Esta no es una columna. No pretende serlo. En realidad, es la transcripción de una entrevista, a la que se añadirá un comentario hecho por una profesional de primer orden y algunas citas de un discurso del entrevistado. Por ello, buena parte del texto irá entrecomillado. Martín Toc, presidente de los 48 Cantones de Totonicapán, habló ayer en la radio y fijó una postura en cuanto a la situación del país. Fue claro, elegante y directo. Mesurado, pero firme. Y también muy puntual. Se le había contactado para que analizara el estado de Prevención decretado en Consejo de Ministros, en particular a lo concerniente con las manifestaciones en tiempos de Covid, uno de los puntos clave de dicha disposición gubernamental.

El tema había sido noticia un día antes por las hepáticas y desafortunadas declaraciones del presidente Alejandro Giammattei, en las que describió la protestas de la plaza como “ilegales” y las culpó de “alborotar” el virus. Al respecto, la doctora Nancy Sandoval, quien preside la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas, dijo que “si para enfrentar el incremento de contagios se vieran acciones tan contundentes como las que el mandatario anuncia contra las manifestaciones de genuino descontento, ya tendríamos controlada la pandemia”. Muy lúcida la doctora en su valiente intervención, la cual comparto plenamente.

Voy ahora a las respuestas del señor Toc en la entrevista mencionada al principio. “Los 48 Cantones estamos presentes con propuestas. Pero si no vemos acciones, tendremos que hacer lo que corresponde: Paralizar este país”. Eso lo matizó insistiendo en que quería borrar del imaginario público la idea de que lo único que hacen es interrumpir el tránsito en las carreteras, pues, según dijo, su verdadero afán es proponer y contribuir con encontrar salidas a la permanente crisis. Para contextualizar lo anterior, recojo citas de un discurso dado por él esta misma semana, en el que le señaló al presidente que la población le está demandando un “compromiso más serio con el país”. Y le añadió esto: “No se vayan a enojar con nosotros cuando manifestemos, porque manifestar significa que todavía se cree un poco en el Estado y en que el Gobierno aún puede resolver el problema. El día que ya no haya manifestaciones, ese día el Gobierno habrá dejado de ser funcional para la gente. Se los digo con todo mi corazón”.

Volviendo a la entrevista, Toc fue categórico en cuanto al momento preciso para tomar la decisión de protestar con mayor fuerza. “Queremos decirle a la gente y a los líderes que no vayamos a cometer la imprudencia de salir sin tener realmente la propuesta de cómo vamos a resolver la realidad de este país. Porque puede ser que lo hagamos muy eufóricos y nos ocurra lo mismo que en el 2015, cuando luchamos y nos esforzamos, pero al final terminamos casi en lo mismo”. El presidente de los 48 Cantones de Totonicapán no oculta su preocupación por lo que vive Guatemala en los días que corren. “Esto que quiero transmitir es lo mismo que les dijimos a los senadores de Estados Unidos, al embajador y al sector privado: Estamos frente a una posibilidad de que una ingobernabilidad haga explotar al país”.

No fue solo lo que dijo, sino cómo lo dijo. Su tono mesurado y firme, sobre todo para un hombre de 35 años, invita a ilusionarse con un liderazgo diferente y comprometido. Y también abre las puertas para que la dirigencia política entre en razón y evite una debacle que viene anunciándose hace muchos años y que más temprano que tarde se concretará. En Cuba, el hartazgo de la dictadura pone en aprietos a los herederos del caduco castrismo. En Colombia, el polvorín se prendió por el planteamiento de una reforma tributaria. La gente está cansada de tanta estafa. Son muchas las demandas que jamás han sido atendidas.

Y mientras tanto, los “nuevos millonarios” se multiplican en cada gobierno y la pobreza sigue hundiendo a incontables familias en la peor precariedad. La manera clara y directa en el hablar de Martín Toc no debería leerse solamente como una advertencia. En realidad, sus palabras y su tono representan una enorme esperanza. Considero que todos los aspirantes a candidatos presidenciales deberían aprender de él. Hace años que ninguno de ellos es capaz de articular ideas tan precisas como las que el líder de Totonicapán puso a circular esta semana.

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