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“Momento de cambiar estrategia contra la pandemia”

María del Carmen Aceña
"Los guatemaltecos podemos hacer la diferencia en esta crisis. Exijamos a las autoridades eficiencia, transparencia y resultados. Sin embargo, cada uno de nosotros puede influir aportando ideas y cumpliendo con las indicaciones sanitarias".
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Fue una semana de mucha frustración, la pandemia del Covid-19 se ha convertido en una verdadera amenaza para el país. Lamentablemente, lo planeado por el gobierno de abastecerse con vacunas Sputnik V no ha dado resultado. Todo el proceso ha sido cuestionado. Se inició con una decisión equivocada, comprando únicamente a un proveedor 16 millones de dosis. El contrato no ha sido público y aparentemente no contiene un cronograma de entrega.

Mientras otros países en la región como Chile, Uruguay, inclusive Costa Rica y El Salvador han avanzado con la vacunación, en Guatemala no llegamos ni al millón de personas vacunadas (menos del 10% de la población objetivo). Adicionalmente, con la aparición de nuevas cepas y el relajamiento de la población, el país se encuentra en la peor crisis desde que inició la pandemia. En los últimos tres meses se incrementó el número de contagiados diariamente. Se afirma que los hospitales están prácticamente saturados por casos graves y la cantidad de personas que fallecen se ha elevado, dramáticamente, al doble con respecto de los meses anteriores.

Con el fin de adquirir donaciones de vacunas de otras farmacéuticas, el martes se llevó a cabo una sesión extraordinaria en el Congreso de la República. El Pleno se declaró en Sesión Permanente para conocer y discutir la iniciativa 5933 presentada por el Ejecutivo. Esta fue aprobada en la madrugada del jueves bajo el Decreto 8-2021, Ley de exención de responsabilidad y creación de mecanismo de compensación por el uso de vacunas contra la Covid-19.

Ante la situación, en repetidas ocasiones los miembros de bancadas de la oposición del Congreso han citado a las autoridades, principalmente a la ministra de Salud Pública y Asistencia Social. Pareciera agobiada por la situación y no presenta el liderazgo para afrontar la situación. El viernes pasado, en conferencia de prensa, el Ministerio de Salud anunció nuevas disposiciones obligatorias para la contención y prevención por el incremento de contagios del nuevo coronavirus y a la aparición en el país de las cepas Alpha, Gama y Beta.

Las medidas van en el sentido de reducir la movilidad de las personas, restringir la aglomeración en lugares públicos y privados, al igual que el transporte público guarde un número reducido de personas. De nuevo se hace referencia a actividades según los colores del semáforo que indica que más de dos terceras partes de los municipios se encuentran en color rojo. También se informó que se publicará un acuerdo ministerial con recomendaciones para que cada alcalde establezca los controles en su municipio.

Por último, el sábado arribaron 200 mil dosis de la vacuna Sputnik V como resultado de la visita del canciller a Rusia, la mitad de lo que le habían ofrecido enviar la semana pasada. Está pendiente de conocerse cuándo se podrá contar con la donación de vacunas de los Estados Unidos, ahora que se cuenta con el marco legal demandado.

Ahora bien, cómo salir de esta crisis sanitaria. Varios solicitan la dimisión de los ministros de Salud y Relaciones Exteriores, algunos aprovechan el espacio pidiendo la renuncia del presidente e inclusive convocando a manifestarse, y otros insultan refugiados en las redes sociales, actitudes con las que difícilmente se logra extraer alguna ligera solución.

De ello es importante cambiar de estrategia como país para abordar esta pandemia. Debe iniciar con el presidente, por reconocer que esta situación es demasiado compleja para resolverla solo. Importante ser humilde y buscar el apoyo e ideas de personas conocedoras del funcionamiento del Estado, expertos en situaciones de crisis y técnicos en salud que aporten soluciones innovadoras, pero a su vez realistas ante la situación. Es determinante evaluar lo que se ha hecho bien y lo que definitivamente no ha funcionado para no repetir los mismos errores.

Es urgente contar con un cronograma de entrega de vacunas y paralelamente armar la logística de vacunación con base en el abastecimiento. Se requiere el transporte, la cadena de frío, más centros de vacunación y además personas que puedan poner la vacuna. El proceso de citas no ha funcionado adecuadamente, debe revisarse. Difícil lograr combatir la desnutrición crónica, iniciar clases o reactivar la economía si no logramos una vacunación masiva en los próximos seis meses.

Respecto al repunte de casos, se ve necesario ampliar el número de camas y actuar rápidamente como se hizo el año pasado. Preocupa que la población no coopere. Muchos dejaron de usar mascarilla, se olvidan del lavado de manos, asisten a eventos sin distanciamiento y evaden el tema de la pandemia. Además de las restricciones que ponga el gobierno, es sumamente importante el apoyo de los medios de comunicación, iglesias, empresarios, líderes de la comunidad, políticos, autoridades y de los ciudadanos en concientizar a la población de tomar medidas a nivel individual, local y social. Más que nunca debemos estar unidos contra la pandemia.

Los guatemaltecos podemos hacer la diferencia en esta crisis. Exijamos a las autoridades eficiencia, transparencia y resultados. Sin embargo, cada uno de nosotros puede influir aportando ideas y cumpliendo con las indicaciones sanitarias. ¿Cómo ver en esta crisis una oportunidad para unirnos? ¿En los últimos días se han enfermado más personas a su alrededor? ¿En caso de no haberse vacunado, está dispuesto hacerlo?

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