Más y mejores empleos

"Es urgente transformar el país, invertir en las personas, actualizar el mercado laboral y atraer inversiones".
María del Carmen Aceña

Expertos señalan que en esta era de la información, la tecnología, las comunicaciones, la automatización y la inteligencia artificial revolucionarán el mercado laboral. Se dice que los trabajos más demandados en el futuro cercano aún no se han creado. Con buena formación, un ecosistema moderno y reglas claras se podrían generar muchos empleos, especialmente para tanta gente joven que hay en Guatemala.

Entre las propuestas del CIEN se encuentra la generación de más y mejores empleos formales en Guatemala. Se denomina empleo formal al que se encuentra “formalizado” mediante la celebración de un contrato de trabajo entre el trabajador y el empleador y se ajusta a los requerimientos de la ley. Lamentablemente, la generación de empleo formal se ha reducido a lo largo del tiempo.

El año pasado la brecha de empleo formal en el país era de 3.2 millones, que representa la diferencia entre el total de personas que buscaban un empleo formal (4.3 millones) y el total de empleos formales disponibles -registrados en el IGSS (1.3 millones)-.

Lamentablemente, no se crean más empleos formales en Guatemala debido a una serie de factores negativos estructurales, legales, institucionales, regulatorios y productivos que se han dado en el país durante las últimas cinco décadas. Por falta de empleo, muchos guatemaltecos han optado por migrar, especialmente a Estados Unidos, aunque esta posibilidad es cada día más difícil.

La poca eficiencia de las instituciones del Estado, la desnutrición crónica, el bajo nivel educativo de la fuerza laboral, la calidad y la cantidad de infraestructura productiva, la inseguridad y la escasa certeza jurídica ahuyentan las inversiones. Además, cada vez que se trata de modernizar el sector laboral hay una serie de obstáculos y una narrativa negativa alrededor. Un ejemplo es la autorización del trabajo a tiempo parcial.

El CIEN afirma que mientras no exista una transformación productiva, será difícil generar oportunidades de empleo productivo y formal para la gran mayoría de los guatemaltecos. En especial si a los desafíos anteriores se les agrega el impacto económico que el Covid-19 ha generado sobre la economía guatemalteca y sus principales socios comerciales.

En el corto plazo, el CIEN aconseja alinear todos los instrumentos de política pública disponibles para facilitar la reincorporación de empresas golpeadas por las medidas de confinamiento. Las políticas fiscal, monetaria, comercial y laboral deben priorizar la preservación del empleo formal existente y el surgimiento de proyectos productivos con elevado potencial para generar grandes cantidades de empleo.

La regulación económica no debe ser un obstáculo para el desarrollo, para ello hay que reducirla al mínimo necesario y rediseñarla en función al principio de “oponer la menor resistencia” al funcionamiento del sistema económico, así como alinearla con relación al objetivo de generar empleo. En un proceso de reactivación económica se necesita eliminar dificultades a la reapertura y reenfoque productivo de las empresas.

El CIEN recomienda a mediano plazo hacer reformas que garanticen la competitividad de los costos laborales respecto de los más cercanos competidores, así como certeza en su evolución en el tiempo. Deben modificarse el mecanismo y la frecuencia con que se fijan los salarios mínimos en función a criterios técnicos lejos de intereses políticos. También será importante diseñar e implementar una estrategia de desarrollo industrial e incluir nuevos regímenes de incentivos sujetos a metas de desempeño y acordes con la normativa internacional. Es imperante reformar el sistema aduanero para apuntalar una orientación exportadora, priorizar la construcción de obras de infraestructura productiva para los sectores estratégicos y focalizar las intervenciones de gobierno en zonas geográficas estratégicas con alto potencial logístico o dotación de materias primas.

A largo plazo, opino que debemos observar lo que viene a futuro en temas de tecnología, automatización e inteligencia artificial, visualizar cómo será el mercado del trabajo dentro de los próximos años y tomar acción. Por ejemplo, no podemos seguir con un sistema educativo del siglo pasado que está condenando a la mayoría de los guatemaltecos a no contar con las competencias que demandará el mundo moderno.

Es urgente transformar el país, invertir en las personas, actualizar el mercado laboral y atraer inversiones. Debemos innovar y ser disruptivos para generar más y mejores oportunidades de empleo. El conocimiento se duplica cada tres meses. Pensemos en dar acceso a internet, dispositivos móviles y capacitación a la población para ser más eficientes e insertar a todos los ciudadanos en la lógica de aprendices de por vida. Mejoremos la gestión pública y digitalicemos los procesos. La pandemia vino para quedarse, pero la tecnología está allí para usarla. ¿Cuenta usted con un empleo formal? ¿Está de acuerdo en que se regule el trabajo por horas? ¿Cómo prepararnos para los empleos del futuro?

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