Hacia una transformación digital en Guatemala

María del Carmen Aceña

Estonia es un país ubicado al noreste de Europa, entre Rusia, Letonia y el mar Báltico. Hasta 1991 formó parte del Bloque Socialista Soviético. ¿Qué es lo interesante de este país? Actualmente es el país más digital del mundo.

En 1997 decidieron adoptar un gobierno digital con el objetivo de mejorar la competitividad del Estado, reducir los tiempos de trámites y mejorar el bienestar de la gente. Actualmente, el 99% de los servicios del Estado está digitalizado, todos los habitantes tienen acceso a internet, el 98% de los ciudadanos cuenta con un documento digital, más de cuatro mil trámites se hacen por internet, así como la mayoría de las transacciones bancarias. El 48% de los ciudadanos vota en línea y se puede abrir una empresa en menos de 30 minutos. Se pueden dar recetas digitales. Todos los historiales médicos están en línea, lo que permite ofrecer mejores servicios de salud.

La educación ha sido clave para esta transformación, como el cambio de cultura de una sociedad de papeles a una digitalizada. Todos los alumnos tienen un dispositivo para estudiar. Enseñan a los niños a emprender desde pequeños con videojuegos. Los jóvenes capacitaron a los mayores en el uso de las nuevas tecnologías. Hoy Estonia se coloca en el número uno en ciberseguridad en Europa y es un país de internet libre y abierto.

El expresidente de Estonia (2006-2016) Toomas Hendrik Ilves señala que la transformación se dio para ofrecer servicios a la gente. En una entrevista comenta: “Cuando Estonia recuperó su independencia, éramos un país pobre. La pregunta que teníamos frente a nosotros era cómo nos sobreponíamos al legado de la ocupación soviética. Nuestra respuesta fue construir un Estado democrático, moderno y eficiente. La idea de futuro fue aprovechar el potencial innovador de las tecnologías de la información y la comunicación -TIC-, pero nadie sabía hace 25 años qué tan importante sería internet en la organización del Estado y la sociedad”.

A su criterio se puede evolucionar más rápido en el siglo XXI. Inicialmente, será necesario contar con la identidad digital en línea, muy segura, que funciona como documento legal y es obligatoria. El gobierno, el sector privado y la sociedad civil deben participar en este proyecto. Ilves recomienda contar con políticas, leyes y regulaciones que gobernantes y legisladores deben diseñar con mente abierta y pensando en los ciudadanos.

“La digitalización no pasa solo por la tecnología, sino por el cambio de mentalidad”.

La pandemia del Covid-19 ha evidenciado la necesidad de rediseñar la organización y funcionamiento de la administración pública en Guatemala. El gobierno puede simplificar procesos y dar mejores servicios a los ciudadanos. Por medio de la tecnología se puede cambiar la tremenda y engorrosa burocracia a un gobierno digital eficiente, transparente y efectivo.

Aunque en el país se han realizado esfuerzos, estos se han dado de forma aislada. La pandemia ha acelerado algunos procesos; sin embargo, la mayoría de los trámites se hacen de forma presencial, algunos organismos del Estado están parados, como el Organismo Judicial, y las instituciones no están conectadas. El acceso a internet es limitado.

Puede ser el proyecto inspirador que nos aglutine. El gobierno digital debe partir desde una visión unificada y sistémica, contemplando plataformas, aplicaciones y procesos complementarios. Se requiere de un ecosistema de innovación en la gestión pública con miras a la transformación digital del gobierno mediante el desarrollo de una masa crítica de servidores públicos y expertos que trasciendan administraciones. Es importante poner énfasis en la integración de los ciudadanos como actores clave en el proceso, así como de los destinatarios de los servicios del gobierno. Obvio que la consolidación de esta visión es un desafío que requiere liderazgo, capacidad y voluntad política.

Se propone colocar un sentido de urgencia a la transformación. Debe fortalecerse la Comisión Presidencial de Gobierno Abierto y Electrónico -GAE-. Esta debe contar con apoyo presidencial, recursos humanos, físicos y financieros, así como con asesoría de otras instituciones internacionales y locales. Además, se requiere un modelo de gobernanza, una instancia de participación y priorizar acciones. Elaborar una hoja de ruta para avanzar en los próximos meses y años será determinante.

Será necesario hacer un inventario y diagnóstico de los trámites en Guatemala, ya que no se trata de pasar los procesos actuales en papel a digital, sino de analizarlos, mejorarlos y digitalizarlos. Luego habrá que definir responsabilidades y proveer herramientas trasversales a las entidades de gobierno, en todos los niveles. Para digitalizar trámites es importante contar con acceso a datos, por lo que se espera concluir con el proceso de subasta de la frecuencia AWS destinada a tecnología de la red 4G y lograr que todos los ciudadanos cuenten con el servicio.

La digitalización no pasa solo por la tecnología, sino por el cambio de mentalidad, razón por la cual debe ir acompañada de una estrategia de comunicación interna (dentro de gobierno) y externa (hacia los ciudadanos) que entusiasme a todos los guatemaltecos en hacer realmente una transformación en el país. ¿Qué opina de mejorar los servicios públicos? ¿Cómo logramos una visión compartida? ¿Con cuál trámite iniciaría?

 

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