"El pasado no lo podemos cambiar, el futuro sí"

“Sé que en los momentos difíciles he decidido enfrentarme a mi sentir, a mí misma, en vez de evadir lo que se me está permitiendo vivir”.

"El pasado no lo podemos cambiar, el futuro sí"

Por Mayra Gabriel.

Cuando leí esta frase: “El pasado no lo podemos cambiar, el futuro sí”, vinieron a mi mente muchos recuerdos de mi vida. Como cada momento que se vive debe estar lleno de sinceridad y ser honesto con uno mismo en los actos, emociones y sentimientos que se tienen.

En pocas palabras, saber que nuestros principios deben estar basados en la verdad universal y no en una teoría escrita hipócritamente por hombres que nos limitan a ser nosotros mismos y a no dejar a nuestra alma y corazón sentir libremente bajo la visión del amor que Jesús nos dejó.

Esa huella de amor, que nos permite sentir el gozo y la paz de alguien que siempre vivió dejándonos ejemplo de sabiduría en su quehacer y cómo hacer cada evento de su vida con agradecimiento y sin rencor.

Cuando hoy volteo a ver mi pasado y reflexiono sobre el mismo me doy cuenta de todo lo que he podido aprender y crecer gracias a las personas y experiencias que el universo me ha dado. He tenido la gran dicha de aprender de grandes maestros como Elisabeth Kübler-Ross, Dawn Bramadat, Keith Wilcock, Deepak Chopra, Louise Hay, Robin Sharma, etc. Sé que en los momentos difíciles he decidido enfrentarme a mi sentir, a mí misma, en vez de evadir lo que se me está permitiendo vivir.

No me avergüenzo de nada de mi pasado porque todo lo que se vive y se aprende es para crecer como alma.

Sé que gracias a mi pasado soy hoy lo que soy. Un hoy en el que he sentido tanto alegrías como dolor, amor como desilusión, muerte y vida de seres queridos. He aprendido a ser sincera en lo que digo y hago. Me he atrevido a enfrentar los patrones sociales y rebelarme a ellos.

Soy lo que soy por respeto a mí misma y porque día a día respeto a mi prójimo. Entiendo que serme fiel es lo que mejor puedo hacer para mí. He construido mi marca personal como Mayra Gabriel, por lo que digo, por lo que hago, por mi credibilidad. Porque me creo lo que soy.

Me siento satisfecha con la felicidad incomparable de ser madre. Sé que mi futuro está lleno de propósitos que lograré con perseverancia y ese camino gozoso que vivo con mi relación con Dios.